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  • Licenciado en Derecho. Profesor en la Universidad Autonoma del Carmen y Universidad Interamericana para el Desarrollo. Asesor juridico en Derecho Aduanero y Comercio Exterior.

Introducción al Derecho

Thursday 18 november 4 18 /11 /Nov 06:15

Parte III

 

ACCION

 

Al definir el concepto de coacción dijimos que consistía en la aplicación forzada, o ejecución de la sanción y que ésta es la consecuencia del deber jurídico incumplido. Ahora bien, para poder llegar a la ejecución forzada del incumplimiento del deber jurídico a cargo del obligado se necesita el ejercicio del derecho de acción.

 

Lo consideraremos complementario del concepto de coacción puesto que, como hemos dicho antes, no podría surgir la ejecución forzada de una sentencia para obtener el cumplimiento del deber jurídico incumplido, si no existiera previamente el proceso jurisdiccional que arranca con el ejercicio del derecho de acción.

 

García Máynez define el derecho de acción como la facultad de pedir de los órganos jurisdiccionales la aplicación de las normas jurídicas a casos concretos, ya sea con el propósito de esclarecer una situación jurídica dudosa, ya el de declarar la existencia de una obligación y, en caso necesario hacerla efectiva.

 

Cuando la solución de las controversias y, en general, la tutela del derecho, queda encomendada al poder público, aparece la función jurisdiccional.  Resulta de la sustitución de la actividad de los particulares por la del Estado, en la aplicación del derecho objetivo a casos concretos.  En vez de que cada presunto titular de facultades jurídicas decida acerca de la existencia de las mismas, y pretenda hacerlas valer por medio de la fuerza, el Estado se substituye a él y, en ejercicio de su soberanía, aplica el derecho al caso incierto o controvertido. El pretensor no puede ya hacerse justicia por propia mano, sino que tiene que ocurrir a los órganos jurisdiccionales, a fin de que determinen si las facultades que el reclamante se atribuye existen realmente y, en caso necesario, ordenen su satisfacción, incluso por medios coactivos.

 

Como toda facultad jurídica, el derecho de que hablamos supone la existencia de la obligación correlativa.  Esta obligación constituye el contenido de la función jurisdiccional. Hay, consecuentemente, una relación jurídica procesal, que en su aspecto activo está representada por las facultades legales de las partes frente a los órganos encargados de la jurisdicción y, en su aspecto pasivo, por el deber jurisdiccional de tales órganos.

 

Una de las características esenciales de la relación procesal es su complejidad.  Se dice que es complejo porque no se agota en un solo vínculo normativo, sino que se desenvuelve en una serie de relaciones de derecho, constitutivas del proceso.

 

Los elementos principales de la relación procesal en su fase declarativa son tres, a saber:

 

a)      La demanda

b)      La defensa

c)      La sentencia

 

La primera es un acto del demandante o actor, la segunda corresponde al demandado, y la tercera debe ser dictada por el juez.

 

Tanto la demanda como la contestación o defensa tienden a un mismo fin: la emisión de la sentencia o, lo que es igual, la aplicación del derecho objetivo al caso singular, para el esclarecimiento de una situación jurídica incierta o controvertida.  Desde este punto de vista, actor y demandado persiguen, dentro del proceso, exactamente el mismo propósito.

 

La relación entre el demandante y el juez es generalmente conocida con el nombre de relación jurídica de acción. La que existe entre los órganos jurisdiccionales y el demandado se llama de contradicción o de defensa.

 

Como dijimos anteriormente, el sujeto pasivo de ambas es el Estado; las partes, los sujetos activos. Frente al derecho subjetivo que el actor posee de pedir la aplicación del derecho objetivo a casos concretos, para la consecución de cualquiera de los mencionados fines, encontramos el deber de tales órganos de desplegar su actividad jurisdiccional.  De modo análogo, frente al derecho de defensa del demandado existe la obligación impuesta al juez de realizar su función específica.

 

Además de la declarativa, puede haber en el procedimiento una fase ejecutiva. La finalidad del proceso, en esta última, no estriba en declarar la existencia de una obligación, sino en conseguir coactivamente su observancia.  Cabe hablar, por tanto, de una relación procesal de ejecución.

 

 

SANCION

 

Por regla general, las normas jurídicas enlazan determinadas consecuencias al incumplimiento de los deberes que el derecho objetivo impone.  Entre las derivadas de la inobservancia de un precepto jurídico cualquiera, una de las más características es la sanción.  La sanción puede ser definida como consecuencia jurídica que el incumplimiento de un deber produce en relación con el obligado.

                                     

Esta consecuencia puede traducirse en cumplimiento forzoso, cuyo fin consiste en obtener la observancia de la norma infringida o, en su defecto, indemnización y castigo; siendo la finalidad de la indemnización obtener del sancionado una prestación económicamente equivalente al deber jurídico primario; siendo la finalidad del castigo imponer una pena al sujeto incumplidor del deber jurídico primario.  No persigue por tanto el castigo el cumplimiento del deber jurídico primario ni la obtención de prestaciones equivalentes.

 

De lo anterior se traduce que las relaciones entre el deber jurídico primario y el constitutivo de la sanción, son de dos naturalezas: una, de coincidencia como es el cumplimiento forzoso y otra de no coincidencia como es la indemnización y el castigo.

 

Como señala el maestro García Máynez, tales tipos constituyen las formas simples de las sanciones jurídicas; pero al lado de ellas existen las mixtas o complejas que, como su denominación lo indica, resultan de la combinación o suma de las primeras.  Hay varias combinaciones posibles, a saber:

 

  1. Cumplimiento + indemnización;
  2. Cumplimiento + castigo;
  3. Indemnización + castigo;
  4. Cumplimiento + indemnización + castigo.

 

1. Supongamos al deudor que no cumple su obligación de pagar una letra de cambio a su cargo. La sanción puede traducirse en exigir el cumplimiento forzoso del pago de la letra por la vía ejecutiva y al realizarse ésta en el acto del requerimiento, el acreedor obtiene, además, el pago de intereses que es en lo que se traduce la indemnización.

 

2. El caso del cumplimiento + castigo podría ser el del promitente que, habiendo faltado a su deber de perfeccionar el contrato prometido, se obtenga coactivamente la realización del contrato, más las costas judiciales que, como castigo, se infringe al promitente incumplidor.

 

3. Para el caso de indemnización + castigo, se nos ocurre la que obtiene el propio promisuario de un contrato de promesa de venta que, sin exigir el cumplimiento forzoso, opta por la rescisión del contrato promisorio, obteniendo del sujeto incumplidor (en el caso el promitente) la indemnización de los daños y perjuicios, más costas judiciales.

 

4. Por último, la sanción consistente en cumplimiento + indemnización + castigo, puede ejemplificarse  con el cobro de la letra de cambio en el que el acreedor obtenga el pago de misma, o sea, cumplimiento; el de los intereses, o sea, indemnización; y las constas judiciales, o sea, el castigo.

 

La sanción no debe ser confundida con los actos de coacción. La sanción es una consecuencia normativa de carácter secundario; la coacción constituye su aplicación o realización efectiva.  Coacción es, por tanto, la aplicación forzada de la sanción.  Cuando un juez dicta sentencia, condenando a una persona a que pague lo que debe, aplica una sanción; pero si el demandado no cumple voluntariamente con el fallo, tiene el actor derecho a pedir que la sanción se imponga por la fuerza.  El secuestro de bienes del deudor, y el remate de los mismos por el poder público, a fin de dar cumplimiento a la resolución judicial, representa, en el caso del ejemplo, una forma de coacción.

 

 

COACCION

 

Cuando vimos el concepto jurídico de sanción dijimos que la sanción es la consecuencia del deber jurídico incumplido y situamos tal concepto como un elemento formal de la norma.  Ahora bien, de nada serviría la existencia del derecho positivo si no hubiera la posibilidad de aplicar forzosamente la sanción.  Tal concepto es lo que constituye la coacción que se define como “la aplicación forzada de la sanción”.

 

Siendo la coacción “ejecución de la sanción” conviene precisar lo que los tratadistas de Derecho procesal entienden por “ejecución”.

 

La ejecución tiene en la ciencia del Derecho diversos significados, algunos amplios y otros restringidos. Unas veces significa lo mismo que el cumplimiento voluntario de una obligación. Otras veces se usa en el sentido de llevar a efecto lo mandado por la ley.  En su significado más general, ha de entenderse el hacer efectivo un mandato jurídico, sea el contenido en la ley, en la sentencia definitiva, o en alguna otra resolución judicial o mandato concreto.

 

Carnelutti define la ejecución como “el conjunto de actos necesarios para la efectuación del mandato”, o sea, “para determinar una situación jurídica conforme al mandato mismo”.

 

Los jurisconsultos clasifican las diversas clases de ejecución, en los siguientes grupos: voluntarios, forzosas, individuales, colectivas, provisionales y definitivas.

 

Las individuales tienen lugar cuando se llevan a cabo por uno o más acreedores pero exclusivamente en provecho de ellos mismos, mientras que las colectivas se efectúan en provecho de todos los acreedores del ejecutado, aunque las realice uno solo de ellos.  Tal acontece en las quiebras y concursos.  Las provisionales dependen del fallo definitivo que se pronuncie en el juicio, mientras que sus contrarias tienen como base una sentencia definitiva.

 

Algunos juristas han formulado los siguientes principios que rigen o deben regir la ejecución en el derecho moderno:

 

a)      Principio de la satisfacción máxima de la pretensión jurídica, que consiste en actuar la pretensión en el menor tiempo posible y con el mayor rendimiento.

b)      Principio del sacrificio mínimo del deudor, según el cual ha de reducirse el mínimo el sacrificio patrimonial del deudor.

c)      Principio del respeto a las necesidades primordiales del deudor, que se traduce en el carácter inembargable de ciertos bienes y en el beneficio al deudor de percibir alimentos.

d)      Principio de respeto a los derechos de terceros, por virtud del cual han de ser respetados, en la ejecución, los bienes y derechos de los terceros.

e)      Principio de respeto a la economía social; la ejecución debe realizarse en forma que la economía colectiva sufra lo menos posible: por ejemplo, cuando quiebra una empresa comercial e industrial, ha de procurarse que en lo adelante subsista.

f)       Principio del concurso de acreedores; se persigue mediante él que un solo acreedor no perjudique a los demás.

 

Las medidas de ejecución son las siguientes:

 

-          Medidas de índole psicológica tales como el apercibimiento, la prevención, la amonestación, etc.

-          Mediadas de carácter coactivo: la multa, el arresto, los embargos.

-          Medidas de subrogación. Por tales entiende Chiovenda las que el órgano judicial lleva a cabo contra la voluntad del deudor, y sustituyéndose a él.  Consisten en vender sus bienes, entregarlos al acreedor, lanzar al inquilino, destruir la obra que no debió hacerse, etc.

 

Para que la ejecución proceda, es necesario:

 

I.        Que exista un título ejecutivo;

II.      Que esté legitimada activamente, la persona que pide la ejecución;

III.    Que esté legitimada pasivamente, la persona contra quien se pide;

IV.    Que la ejecución no esté prohibida por la ley, sea en lo que respecta a los bienes sobre los que va a recaer, o en cuanto al modo de efectuarla.

 

Los procesos de ejecución pueden ser singulares o concursales. Los singulares tienen por objeto obtener el pago a uno o varios acreedores, considerados singularmente; los concursales tienen como finalidad pagar a todos los acreedores, y producen el embargo de todos los bienes del deudor que sean susceptibles de ejecución.  Son al mismo tiempo procesos preventivos, declarativos y ejecutivos.


 

 

RESUMEN

ENLACE JURÍDICO NORMATIVO

  


                                                                                   Deber jurídico                        Cumplimiento

          Supuesto                       Realización    

                  o                             del supuesto

          Hipótesis                                                          Derecho subjetivo                  Ejercicio

 

RELACIÓN                            RELACIÓN NECESARIA                                    RELACIÓN

CONTINGENTE                                                                                            CONTINGENTE

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA

1. GARCÍA Maynez Eduardo. Introducción al Estudio del Derecho. Editorial Porrúa.

2. PENICHE Bolio Francisco. Introducción al Estudio del Derecho. Editorial Porrúa.

 

LEGISGRAFÍA:

Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos

Código Civil vigente del Estado de Campeche

 

SITIOS WEB:

www.Cámaradediputados.gob.mx

www.asambleadf.gob.mx

www.diputados.gob.mx

www.juridicas.unam.mx

www.ordenjuridico.gob.mx

 

Por agarcia - Publicado en: Introducción al Derecho
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Thursday 18 november 4 18 /11 /Nov 06:00

Parte II

 

CONCEPTO Y ELEMENTOS DE LA RELACIÓN JURÍDICA

 

La relación jurídica: es el vínculo o lazo que se establece entre sujetos de derecho, con motivo de la producción de un hecho o acto jurídico, contemplado en una norma jurídica que impone deberes para el sujeto pasivo y le atribuye facultades al sujeto activo, que versa sobre un objeto, que protege un interés social y que en caso de que el sujeto pasivo no cumpla espontáneamente su deber hace surgir una aplicación coactiva (por la fuerza).

 

Elementos de la relación jurídica:

 

a) Elemento personal: La relación jurídica se da entre sujetos de derecho, bien sea personas naturales (individuos de la especie humana susceptibles de tener derechos y obligaciones) o personas jurídicas (entes abstractos a los cuales el derecho le reconoce personalidad), quienes podrían actuar como sujetos activos o pasivos dentro de la relación jurídica, dependiendo de la relación específica de que se trate.

 

b) Elemento condicionante: es el hecho jurídico, como suceso o acontecimiento de la vida real que produce consecuencias jurídicas. Puede ser producido por la propia naturaleza o por un acto voluntario del hombre. La norma jurídica lo prevé en el supuesto de hecho. Este elemento es esencial para que la relación jurídica se materialice.

 

c) Elemento normativo: Es la norma jurídica que le da envestidura formal a la relación jurídica. Es la que permite diferenciar una relación humana de una relación jurídica.

 

d) Elemento subjetivo: es la correlatividad de situaciones entre el derecho subjetivo del sujeto activo y el deber jurídico del sujeto pasivo; Todo esto, dado por el carácter bilateral de la norma jurídica. Es la relación que se da entre los sujetos de la relación jurídica.

 

e) Elemento objetivo: en sentido propio, es una prestación (obligación) de dar, hacer o no hacer, la cual constituye para el sujeto pasivo el contenido del deber y para el sujeto activo el de su poder. La cosa es la materialización de la prestación. Todas las cosas de la naturaleza y los seres vivos, exceptuado a los humanos pueden ser objetos de la relación jurídica.

 

f) Elemento causal: Viene a ser el interés social protegido, el cual debe ser tutelado jurídicamente.

 

g) Elemento coactivo: Es la posibilidad concreta de exigir, hasta por la fuerza, el cumplimiento de la prestación; objeto de la relación jurídica. Viene dado por la norma jurídica o elemento normativo.

 

 

LOS SUJETOS DEL DERECHO (Persona Jurídica)

 

Se da el nombre de sujeto o persona a todo ente capaz de ser titular de derechos y obligaciones.

 

Clasificación

 

Se distinguen dos clases de personas para el Derecho:

 

Las físicas o individuales: Corresponde al sujeto jurídico individual, es decir, al hombre, en cuanto tiene obligaciones y derechos. García Máynez, lo define como personas físicas a los hombres, en cuanto sujeto de derechos.

Las morales o también llamadas jurídicas o colectivas: Corresponde a las asociaciones dotadas de personalidad (un sindicato o una sociedad mercantil). El artículo 25 del Código Civil del Distrito Federal declara que son personas morales:

I.        La Nación, los Estados y los Municipios.

II.      Las demás corporaciones de carácter público reconocidas por al ley.

III.    Las sociedades civiles y mercantiles.

IV.    Los sindicatos, las asociaciones profesionales y las demás a que se refiere la fracción XVI del artículo 123 de la Constitución Federal.

V.      Las sociedades cooperativas y mutualistas.

VI.    Las asociaciones distintas de las enumeradas que se propongan fines políticos, científicas, artísticos, de recreo, o cualquier otro fin lícito, siempre que no fueren desconocidas por la Ley.

 

Respecto a las personas físicamente consideradas, el Código Civil del Distrito Federal, en su artículo 22 define claramente la capacidad jurídica de las mismas al establecer que aquélla se adquiere con el nacimiento y se pierde con la muerte añadiendo “que desde el momento en que un individuo es concebido, entra bajo la protección de la ley y se le tiene por nacido”.  La capacidad jurídica se divide en capacidad de goce y en capacidad de ejercicio.

 

La capacidad de goce se tiene desde el nacimiento hasta la muerte; pero para tener la capacidad de ejercicio se requiere la mayoría de edad que se adquiere a los dieciocho años, conforme al artículo 34 de la Constitución.

 

En consecuencia, los menores de edad, al igual que los incapacitados mayores de edad, aun cuando gocen de los derechos civiles no pueden ejercitarlos por sí mismos, sino a través de representante legal que puede ser: en los casos de menores de edad, a través de sus padres en ejercicio de la patria potestad; y de los incapacitados a través de tutores nombrados al efecto.

 

Por último, cabe destacar que los derechos y obligaciones contraídas por las personas físicas, no siempre terminan con la muerte y así el artículo 1281 del Código Civil para el Distrito Federal, al definir el concepto de herencia lo hace diciendo que: “es la sucesión en todos los bienes del difunto y en todos sus derechos y obligaciones que no se extinguen por la muerte”.  Es preciso distinguir que la capacidad jurídica de goce y ejercicio de los derechos y obligaciones se extingue en la persona jurídica individual con la muerte, pero los derechos adquiridos y las obligaciones contraídas por el difunto pasan a sus herederos que, así, no quedan extinguidos por la muerta del autor de la sucesión.  En otras palabras, lo que se extingue con la muerte es la capacidad de goce y ejercicio, lo que no se extingue por la muerte son los derechos y obligaciones del difunto que suceden o pasan a sus herederos.

 

El tratadista alemán Savigny, define a las “personas morales como seres creados artificialmente, capaces de tener un patrimonio”.  Por otra parte, Ferrara, define las personas jurídicas colectivas como “asociaciones o instituciones formadas para la consecución de un fin y reconocidas por la ordenación jurídica como sujetos de derecho”.

 

La definición anterior nos da los elementos de las personas colectivas, a saber:

 

  1. Una asociación de hombres.
  2. El fin a cuyo logro se encuentren destinadas.
  3. El reconocimiento por el Derecho objetivo.

 

1. Una asociación de hombres.- En toda persona jurídica colectiva existe una asociación más o menos numerosa de individuos, que tienden a la consecución de un fin.  Los miembros de la colectividad pueden ser en número determinado o indeterminado; es decir, algunas veces existe una limitación numérica y otras la persona tiene un número indeterminado y variable de socios.

 

2. El fin a cuyo logro se encuentran destinadas.- De acuerdo con la índole del fin pueden las personas colectivas ser clasificadas en personas jurídicas de interés privado y de en personas jurídicas de utilidad pública. Dentro de las primeras caben las sociedades civiles o mercantiles, los sindicatos, las asociaciones profesionales, las sociedades cooperativas y mutualistas y las asociaciones distintas de las enumeradas que se propongan fines políticos, científicos, artísticos, de recreo cualquier otro fin lícito, siempre que no fueren desconocidas por la ley.  Dentro de las personas jurídicas colectivas de interés público se mencionan a la Nación, los Estados y los municipios y las demás corporaciones de carácter público reconocidas por la ley, como sería, la Universidad Nacional Autónoma de México.

 

El propio jurista Ferrara señala como requisitos de los fines de las corporaciones los siguientes: determinación, posibilidad y licitud.

 

Los fines de las personas jurídicas colectivas se clasifican también en generales y especiales.  Tienen finalidad general las corporaciones naturales y territoriales como por ejemplo, el municipio, la provincia o el Estado.  Las demás persiguen fines especiales, más o menos definidos, como podría ser los numerosos objetos sociales de las empresas mercantiles que funcionan en el medio mexicano.

 

Por último, las personas jurídicas colectivas pueden perseguir uno o varios fines y lo último ocurre con las de carácter mixto que son las que tratan de realizar finalidades de diversas índole, como de instrucción y caridad, de beneficencia y de crédito, religiosas y educativas, etc.  Cuando una persona jurídica colectiva se aparte del objeto social, surge al calificativo de ultra vires (Más allá de su autoridad).

 

3. El reconocimiento por el Derecho objetivo.- Gracias al reconocimiento las pluralidades de individuos o personas, consagrados a la consecución de un fin, se transforman en un sujeto único, diverso de las personas que la integran.

 

Si bien es cierto que gracias a la voluntad de las personas constituyentes de la entidad jurídica colectiva es como ésta surge como sujeto de derecho, tal voluntad sólo puede formar el elemento material o substrato, de las personas jurídicas colectivas.  El elemento formal y constitutivo ya no depende de la voluntad individual de los mismos integrantes de la persona jurídica colectiva, sino que es obra del derecho.

 

El valor que tiene el reconocimiento por el Derecho objetivo para la constitución de los entes colectivos es real y efectivamente constitutivo, o sea, que sin el reconocimiento del Derecho positivo no puede existir, ni surgir la entidad jurídica colectiva. La elevación a sujeto de derecho es creación y atribución de una cualidad jurídica que deriva del Derecho objetivo y tiene el carácter técnico de una concesión administrativa.  El Estado obra como órgano del Derecho concediendo la personalidad, y obra constitutivamente.

 

 

LOS HECHOS Y LOS ACTOS JURÍDICOS

 

Hecho Jurídico

 

Es un acontecimiento engendrado por la actividad humana, o puramente material, que el derecho toma en consideración para hacer derivar de él, a cargo o en provecho de una o varias personas, una situación jurídica general o permanente o, por el contrario, un efecto de derecho limitado.

 

Se denomina hecho jurídico a un acontecimiento que tiene trascendencia en el ámbito del Derecho, es decir, se modifican ciertos estados jurídicos iniciales desde el punto de vista legal.

 

Una norma jurídica parte siempre de un presupuesto de hecho, para posteriormente regular las consecuencias que ello tiene en el área del derecho. El presupuesto de hecho de la norma es un hecho jurídico.

 

Es importante distinguir, dentro de los hechos jurídicos, los llamados actos jurídicos. Un hecho jurídico no tiene por qué ser voluntario ni controlable por la persona, mientras que en un acto jurídico, la voluntad de la persona es esencial. Por lo tanto, todos los actos jurídicos son hechos jurídicos, pero no todos los hechos jurídicos son actos jurídicos.

 

Ejemplos de hechos jurídicos:

o   La muerte

o   La promulgación de una Ley.

o   Una declaración de guerra.

o   Una catástrofe natural.

 

 

Acto jurídico

 

Una manifestación exterior de voluntad, bilateral o unilateral, cuyo fin directo consiste en engendrar, con fundamento en una regla de derecho o en una institución jurídica, a cargo o en provecho de una o varias personas, una situación jurídica permanente y general o, por el contrario, un efecto de derecho limitado, relativo a la formación, modificación o extinción de una relación jurídica.

 

Manifestación de la voluntad humana susceptible de producir efectos jurídicos.   Para que produzca efecto, además de la capacidad para realizarlo, se precisa que se verifique de acuerdo con los requisitos legales previamente establecidos para cada caso. (fuente: Diccionario de derecho)

 

El acto jurídico es el acto humano voluntario o consciente, que tiene por fin inmediato establecer entre las personas relaciones jurídicas, crear, modificar, transferir, transmitir, conservar, extinguir o aniquilar derechos. El acto jurídico produce una modificación en las cosas o en el mundo exterior porque así lo ha dispuesto el ordenamiento jurídico.

 

Para que se dé el acto jurídico no basta con que haya un sujeto y un objeto con bastante capacidad, se necesita algo que los ponga en relación, estableciendo un lazo o un vínculo que los una, haciendo pasar la relación jurídica del estado de posibilidad al estado de existencia. Este tercer elemento es un hecho, que por ser productor de efectos jurídicos se denomina hecho jurídico, cuando tal hecho procede de la voluntad humana recibe el nombre de acto jurídico.

 

Los actos jurídicos son positivos o negativos, según que sea necesaria la realización u omisión para que un derecho comience o acabe respectivamente.

 

Clasificación de los actos jurídicos:

 

Delito: La acción antijurídica, típica, culpable y sancionada con una pena

Cuasidelito: Actos ilícitos que, sin ser delito, están prohibidos por la ley.

Contratos: Suponen el consentimiento de las partes contratantes que genera derechos y obligaciones entre los contratantes.

Cuasicontratos: Son los actos jurídicos de una persona permitidos por la ley, que la obligan hacia otra u obligan a otra hacia ella, sin que entre ambas exista ningún convenio.

 

 

CONCEPTO Y ELEMENTOS DEL ESTADO

 

Relación entre Estado y Derecho

 

El ordenamiento jurídico, cuyo fundamento último de validez formal reside en la norma fundamental o constitución, tiene su base sociológica en una organización específica, a la que se da el nombre de Estado.  El poder político mantiene y garantiza el orden jurídico, que de este modo se transforma en derecho positivo.  Por ello se ha escrito que el Estado es la fuente formal de validez de todo el derecho, pues sus órganos son quienes lo crean –a través de la función legislativa- o le imprimen tal carácter- por la aplicación de una costumbre a la solución de casos concretos. El Estado viene realmente a ser la fuente de validez formal del derecho, por cuanto él establece y asegura el derecho legal mediante sus órganos y señala las condiciones para la validez del derecho consuetudinario.

 

Los elementos del Estado

 

El Estado suele definirse como la organización jurídica de una sociedad bajo un poder de dominación que se ejerce en determinado territorio.  Tal definición revela que son tres los elementos de la organización estatal: la población, el territorio y el poder. 

 

El poder político se manifiesta a través de una serie de normas y de actos normativamente regulados, en tanto que la población y el territorio constituyen los ámbitos personal y espacial de validez del orden jurídico.  Se ha dicho que la ordenación jurídica bajo un poder de mando es el elemento formal, mientras que la población y el territorio son los elementos materiales del Estado.  Mas no hay que olvidar que lo mismo la población que el territorio se hallan en todo caso determinados por el ordenamiento jurídico.

 

El territorio.  Suele definirse como la porción del espacio en que el Estado ejercita su poder.  Siendo éste de naturaleza jurídica sólo puede ejercitarse de acuerdo con normas, creadas o reconocidas por el propio Estado.  El ámbito espacial de validez de tales normas es precisamente el territorio en sentido político.

 

Según Georges Jellinek, la significación del territorio se manifiesta en dos formas distintas: una negativa y la otra positiva.

 

La significación negativa consiste en que ningún poder extraño puede ejercer su autoridad de este ámbito sin el consentimiento del Estado.

 

La significación positiva consiste por su parte en que todas las personas que viven en el mismo ámbito se encuentran sujetas al poder estatal.

 

En virtud de la significación negativa surgen los principios de “impenetrabilidad” e “indivisibilidad”; y en virtud de la significación positiva surge el principio de sujeción de todas las personas que viven en el ámbito espacial del territorio al poder estatal.

 

Por “impenetrabilidad” se tiene que ningún poder extraño puede ejercer su autoridad en el ámbito espacial del territorio, sin el consentimiento del Estado; y por “indivisibilidad” se tiene que tanto el Estado en cuanto persona jurídica, como sus elementos, sean indivisibles.

 

Ambos principios pueden sufrir excepciones aparentes, que Jellinek enumera en el siguiente orden:

 

1. Cuando en virtud de un condominium, o mejor dicho coimperium, dos o más Estados ejercen conjuntamente su soberanía sobre un solo territorio. Como ejemplo de tal situación lo tuvimos en la época moderna con el poder de mando sobre Berlín Oriental, por Francia, Inglaterra, Estados Unidos y Rusia.

 

2. En los Estados de régimen federal surge la situación de dos sistemas legales cuyo ámbito espacial, desde el punto de vista de su ámbito espacial de validez, es el de los Estados integrantes de la federación tratándose de leyes locales y para toda la república tratándose de leyes federales.

 

3. La impenetrabilidad puede sufrir también otra excepción cuando un Estado permite a otro la ejecución en su territorio, de ciertos actos de imperio (potestad de mando que como tal se ejerce siempre sobre personas), mediante la celebración de un tratado.  Como ejemplo está el goce que tiene Estados Unidos de Norteamérica de realizar en el territorio de la República de Panamá, actos de dominio (implica la idea de un poder jurídico sobre una cosa) con motivo del canal del mismo nombre que une al Océano Pacífico con el Océano Atlántico.

 

4. por último, y en virtud de ocupación militar, puede ocurrir que un territorio quede total o parcialmente substraído al poder del Estado a que pertenece.  En tal hipótesis, el poder del ocupado es substituido por el del ocupante, que se ejerce en forma exclusiva en dicho ámbito.

 

La excepción a la “indivisibilidad” ocurre cuando en virtud de un acuerdo internacional, a consecuencia de una guerra, o por razones de otra índole, es posible que una zona del territorio resulte segregada del resto y pase a formar parte de otro Estado.

 

Los atributos de impenetrabilidad e indivisibilidad, no deben entenderse en sentido material, sino puramente normativo.  De hecho, el ámbito de ejercicio del imperium es penetrable y divisible.  Lo que quiere expresarse cuando se habla de aquellas características es que el territorio no debe ser penetrado ni dividido.

 

La población. Los hombres que pertenecen a un Estado componen la población de éste. En este sentido, García Máynez, hace la distinción de considerar a la población en su doble aspecto de objeto o sujeto de la actividad estatal.  En el primer caso se le llama SUBDITO y en el segundo CIUDADANO.

 

Como objeto (súbdito) de la actividad estatal, la población se revela como “el conjunto de elementos subordinados a la actividad del Estado”.

 

Como sujeto (ciudadano) de la actividad estatal los individuos que forman la población aparecen como “miembros de la comunidad política gozando de derechos que puede hacer valer frente al Estado y que constituyen el status personal”, cuyas facultades integrantes son de tres clases:

 

  1. Derechos de libertad;
  2. Derechos de petición (facultad de pedir la intervención del Estado a favor de intereses individuales); y
  3. Derechos políticos.

 

1. La existencia de los derechos de libertad significa que las personas, en cuanto miembros de la comunidad política, se encuentran sujetas a un poder limitado.  La subordinación del individuo tiene como límite el conjunto de deberes que el orden jurídico le impone.  El radio de actividad que queda a cada sujeto, abstracción hecha de sus obligaciones jurídicas, tanto positivas como negativas, representan su libertad. No se trata de libertad en sentido natural, sino de una facultad normativamente reconocida. Frente a este derecho, la posición del Estado, en relación con los individuos, es puramente negativa.

 

2. Un segundo grupo de facultades que pertenecen al status está constituido por los derechos cuyo ejercicio tiende a la obtención de servicios positivos por parte del Estado.  Entre esas facultades figuran los derechos de acción y petición, lo mismo que la pretensión de que aquél ejerza la actividad administrativa en servicio de intereses individuales. Frente a este derecho, la posición del Estado, es positiva.

 

3. La intervención del individuo en la vida pública supone tanto el ejercicio de derechos como el cumplimiento de obligaciones. Por ello es que entre las facultades que integran el status figuran, en tercer término, las que permiten a los particulares el desempeño de funciones orgánicas (votar, ser votado, tomar las armas en defensa de la patria, etc.).  Estas facultades, que hacen posible imputar a la persona jurídica estatal actos realizados por personas físicas, reciben el nombre de derechos políticos. 

 

Entre los derechos que forman el status, algunos pertenecen exclusivamente a los ciudadanos (derechos políticos); otros corresponden a todos los miembros del Estado, lo mismo que a los extranjeros (derecho de libertad, derecho de petición en asuntos que no tengan carácter político, derecho de acción, etc.).

 

La pertenencia al Estado se halla condicionada por un vínculo jurídico específico: la nacionalidad (por nacimiento o naturalización).  Esta última debe ser distinguida de la ciudadanía, que implica la facultad de intervenir, con el carácter de órgano, en la vida pública.

 

El poder o Gobierno. Toda sociedad que se considere organizada requiere de una voluntad que la dirija, de un poder.  El Gobierno  es entonces, la Institución formada por una persona o conjunto de personas que se encargan de vigilar el exacto cumplimiento de las normas jurídicas ejercitando en forma conveniente la soberanía, estableciendo y conservando las relaciones con los otros Estados.

 

Tal poder es unas veces de tipo simple, otras de carácter coactivo.

 

El poder simple, o no coactivo, tiene capacidad para dictar determinadas prescripciones a los miembros del grupo, pero no está en condiciones de asegurar el cumplimiento de aquéllas por sí mismo, es decir, con medios propios.  Cuando una organización carece de poder coactivo, los individuos que la forman tienen libertad para abandonarla en cualquier momento. Esto aparece incluso en las organizaciones no estatales, como la iglesia católica. Esta no puede, por sí misma, imponerse a sus fieles o a sus sacerdotes a que permanezcan en su seno, a no ser que el Estado le preste su apoyo.

 

Si una organización ejerce un poder simple, los medios de que dispone para sancionar sus mandatos no son de tipo coactivo, sino meramente disciplinarios.

 

El poder coactivo, es aquel que al mismo tiempo que implica la facultad de dictar normas a los miembros de un grupo, supone capacidad necesaria para exigir el cumplimiento de ellas por medio de la coacción.  El poder de dominación es irresistible y los mandatos que expide tienen una pretensión de validez absoluta, y pueden ser impuestos en forma violenta, contra la voluntad del obligado.

 

El poder un Estado, presenta las siguientes características:

 

1) Soberanía, 2) Autonomía, 3) Independencia, 4) Indivisibilidad

 

1. La Soberanía.  La palabra soberanía proviene de la voz latina “super-omnia”, que significa: sobre todo o poder supremo y puede ser caracterizada en forma positiva y en forma negativa.

 

En forma negativa, significa precisamente la negación de cualquier poder superior al del Estado; es decir, la ausencia de limitaciones impuestas al mismo por otro poder.

 

En forma positiva, significa la potestad pública que se ejerce autoritariamente por el Estado sobre todos los individuos que forman parte del grupo nacional, es decir, denota la idea de supremacía y que se refleja al interior, sobre los individuos y colectividades que están dentro de la órbita del Estado.

 

Ambas concepciones sin embargo, son sólo dos aspectos de una sola idea, de la cual se desprenden la Autonomía y la independencia.

 

2. La Autonomía. Es la aptitud en virtud de la cual el Estado puede organizarse a sí mismo ajustando su organización a las normas integrantes de su derecho propio. En virtud de la autonomía del Estado puede darse sus propias leyes y actuar de acuerdo con ellas.

 

Tal autonomía manifiéstase no sólo en la creación de los preceptos que determinan la estructura y funcionamiento del poder, sino en el establecimiento de las normas dirigidas a los particulares. Por ello es que el orden jurídico estatal está integrado tanto por reglas de organización como por normas de comportamiento.

 

3. La Independencia. Supone la ausencia de sujeción a otro poder extraño que le imponga al Estado obediencia y que equivale a lo señalado por Tena Ramírez, como soberanía exterior: “La independencia mira principalmente a las relaciones internacionales, desde este punto de vista, el poder soberano de un Estado existe sobre las bases de igualdad con relación a los demás Estados soberanos, en la medida en que un Estado se haya subordinado a otro, su soberanía se desvanece”.

 

4. La Indivisibilidad. Este principio se deriva de la consideración del Estado como una unidad.

 

Se ha dicho que el Estado constituye una unidad; de aquí deriva, como consecuencia necesaria, el principio de la indivisibilidad de su poder.

 

(Termina Parte II)

Por agarcia - Publicado en: Introducción al Derecho
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Thursday 18 november 4 18 /11 /Nov 05:42

Parte I

 

Rafael Rojina Villegas define los conceptos jurídicos fundamentales como “aquellos que intervienen como elementos constantes y necesarios en toda relación jurídica, es decir, en toda forma de conducta jurídica que se produce por la aplicación de la norma a los casos concretos.”

En la enumeración del jurista Rojina Villegas encontramos como conceptos jurídicos fundamentales los supuestos jurídicos, las consecuencias de derecho, los sujetos de derecho o personas jurídicas, los objetos de derecho o formas de conducta jurídicamente reguladas, la cópula "deber ser" y las relaciones jurídicas.

Mientras que el maestro Preciado Hernández considera que los conceptos jurídicos fundamentales pueden ser de naturaleza formal o de naturaleza real. Son de naturaleza formal aquellos que constituyen elementos de la estructura lógica de la norma, como son los conceptos de supuesto jurídico y consecuencias de derecho, de relación, de derecho subjetivo, de deber jurídico y de sanción. Los conceptos jurídicos reales son aquellos elementos igualmente esenciales que constituyen el contenido permanente de la propia norma, como son: persona, sociedad, autoridad, coerción, fines jurídicos y deber de justicia.

Por su parte, Hans Kelsen enumeró como conceptos jurídicos fundamentales, el hecho ilícito o antijurídico, la sanción, el derecho subjetivo, el deber jurídico, el sujeto de derecho o persona jurídica y la responsabilidad jurídica.

El jurista Eduardo García Máynez, define los conceptos jurídicos fundamentales o esenciales, llamados también categorías jurídicas, como las categorías o nociones irreductibles, en cuya ausencia resultaría imposible entender un orden jurídico cualquiera. Menciona como conceptos al supuesto jurídico, consecuencias de derecho, derecho subjetivo, deber jurídico y sujetos de derecho.

Considerando los puntos de vista de estos juristas, estudiaremos los siguientes conceptos jurídicos fundamentales o esenciales:

 

I. De Naturaleza Formal: Aquellos que constituyen elementos de la estructura lógica de la norma.

  1. Supuesto jurídico
  2. Consecuencia de Derecho
  3. Hecho Jurídico y Acto Jurídico
  4. Derecho subjetivo
  5. Deber jurídico
  6. Sanción

 

II. De Naturaleza Real: Aquellos elementos igualmente esenciales que constituyen el contenido permanente de la propia norma jurídica.

  1. Persona (sujeto de derecho)
  2. Estado
  3. Coacción
  4. Acción

 

SUPUESTO JURÍDICO

Entendemos como supuesto jurídico la hipótesis de cuya realización dependen las consecuencias establecidas por la norma. Lo anterior revela el carácter necesario del nexo entre la realización de la hipótesis y los deberes y derechos que el precepto impone y otorga.

 

Todo juicio normativo expresa uno o varios deberes, cuya actualización dependen de que se realicen ciertos supuestos que la misma norma establece, por lo que se ha dicho que las reglas que integran el orden jurídico positivo son imperativos hipotéticos.  Se les llama imperativos hipotéticos a los juicios que postulan un deber condicionado, es decir, cuando hace depender la existencia de la norma de la realización de ciertos supuestos. Ej.: “El Código Civil del Distrito Federal señala en su artículo 863, si los perros de caza penetran en terreno ajeno sin la voluntad del cazador, y causan daño, debe éste indemnizar al dueño del predio”. La obligación que impone el citado juicio no puede nacer mientras no se realicen los siguientes supuestos:

 

  1. Que los perros de caza penetren en el terreno ajeno.
  2. Que el hecho ocurra independientemente de la voluntad del cazador.
  3. Que causen daños en el mencionado predio.

 

Al darse estos elementos, en el acto se produce la obligación de indemnizar.

 

Las normas jurídicas genéricas encierran siempre una o varias hipótesis, cuya realización da nacimiento a las obligaciones y los derechos que las mismas normas imponen y otorgan.  Encontramos una diferencia entre los supuestos morales y jurídicos: los morales condicionan la producción de deberes y los jurídicos al realizarse, engendran deberes y derechos.

 

La terminología usual fomenta la confusión entre el supuesto de derecho, como hipótesis contenida en una norma, y el hecho de la realización de tal hipótesis.

 

Los supuestos jurídicos pueden ser:

 

-          Simples: Están constituidos por una sola hipótesis (Ej.: la mayoría de edad, la muerte de las personas)

-          Complejos: Están compuestos de dos o más supuestos simples (Ej.: el homicidio calificado, el cual encierra las siguientes hipótesis: El homicidio, la premeditación, la alevosía y la ventaja)

 

 

CONSECUENCIAS DE DERECHO

 

Las consecuencias jurídicas a que da origen la producción del supuesto pueden consistir en el nacimiento, la transmisión, la modificación o la extinción de facultades y obligaciones.

 

El vínculo que une a los supuestos con las consecuencias normativas, algunos autores lo comparan con el que existe entre las causas y los efectos en el ámbito de la naturaleza; como el alemán Helmholtz.  Según él, la ley natural establece que “a determinadas condiciones (que en cierto respecto son iguales) se hallan necesariamente unidas determinadas consecuencias (que en otro cierto respecto también son iguales)”; es decir: al presentarse la causa, el efecto se produce fatalmente, si las condiciones que la ley enuncia no varían. A lo anterior, podría decirse que toda norma estatuye que a determinados supuestos (que en cierto respecto son iguales), se imputan determinadas consecuencias (que en otro cierto respecto también son iguales).

 

Gramaticalmente, no existe ninguna diferencia entre los dos enunciados; sin embargo, en el primero se alude a un nexo necesario entre fenómenos y en el segundo se refiere al enlace normativo de una hipótesis y una o varias consecuencias de derecho.  El efecto sigue a la causa de manera ineludible; la consecuencia jurídica debe en todo caso enlazarse a la realización del supuesto, aunque, puede ocurrir que aquélla (la consecuencia) no se produzca.

 

Igualmente se presenta otra diferencia entre leyes naturales y normas jurídicas: el efecto  de una causa puede ser un fenómeno puramente natural, independientemente de la actividad humana; las consecuencias jurídicas, en cambio, consisten en obligaciones o derechos, es decir, en exigencias o facultades que únicamente tienen sentido relativamente a las personas.

 

 

Deber jurídico

 

Se ha advertido que de toda norma se desprende una facultad concedida al sujeto pretensor que constituye un derecho subjetivo, y una obligación a cargo del sujeto obligado.  Esa obligación es la que constituye el deber jurídico.

 

Para el maestro Preciado Hernández, se traduce en la exigencia normativa para el sujeto pasivo de la relación, de no impedir la actividad del titular del Derecho subjetivo y, en su caso, someterse a las pretensiones de éste.

 

Para el maestro García Máynez, la definición de deber jurídico es la restricción de la libertad exterior de una persona, derivada de la facultad concedida a otra, u otras, de exigir de la primera cierta conducta, positiva o negativa.  Expresado en otro sentido: Tenemos el deber de hacer, o de omitir algo, si carecemos del derecho de optar entre hacerlo u omitirlo.

 

Cuando se nos ordena una acción, el deber jurídico es fundante del derecho de ejecutar la conducta obligatoria; cuando se nos prohíbe un cierto acto, el deber es fundante del derecho a la omisión de la conducta ilícita.  Ejemplo: Si se tiene el deber de pagar una letra de cambio a nuestro cargo, tal deber es fundante del derecho que tenemos para hacer tal pago; y si se tratara del deber que tenemos de no robar, o de no matar, tal deber es fundante del derecho que tenemos para no matar o para no robar.

 

De lo anterior, deduce García Máynez, en su trabajo sobre La Noción del Deber Jurídico, cinco axiomas importantes de lógica jurídica:

 

  1. El axioma de inclusión;
  2. El axioma de libertad;
  3. El axioma de contradicción;
  4. El axioma de exclusión del medio; y
  5. El axioma de identidad.

 

El axioma de inclusión se enuncia así: Todo lo que está jurídicamente ordenado está jurídicamente permitido. Ejemplo: Si tenemos la obligación de pagar una deuda, tenemos el permiso de hacerlo.  Al estar jurídicamente ordenado que el deudor pague sus deudas, está jurídicamente permitido que lo haga.

 

El axioma de libertad se enuncia así: Lo que estando jurídicamente permitido, no está jurídicamente ordenado, puede libremente hacerse u omitirse.  Ejemplo: si nos está permitido transitar por el territorio nacional, como tal facultad no está jurídicamente ordenado (porque a nadie puede obligarse a que transite) podemos libremente transitar o no transitar por el territorio nacional.

 

El axioma de contradicción se enuncia así: La conducta jurídicamente regulada no puede hallarse, al propio tiempo, prohibida y permitida. Ejemplo: Si el deudor tiene jurídicamente regulada su conducta de pagar el crédito a su cargo, no puede optar entre pagarla o no pagarla, porque teniendo a su cargo la obligación de pago, no puede hallarse al propio tiempo con permiso o prohibición de hacerlo.

 

El axioma de exclusión del medio se enuncia así: Si una conducta está jurídicamente regulada, o está prohibida, o está permitida.  Ejemplo: Si el deudor tiene a su cargo por mandamiento de una norma, el pagar su deuda, su conducta es la de permitirle pagarla, sin que pueda optar entre hacerlo o no hacerlo, o sea, que no puede estar su conducta prohibida y permitida.  De ello se sigue que si un proceder no está jurídicamente prohibido, sí está jurídicamente permitido.  Por ejemplo: si al llegar a una esquina no está prohibido dar vuelta a la izquierda, está permitido hacerlo.

 

El axioma de identidad se enuncia así: Todo objeto del conocimiento jurídico es idéntico a sí mismo. O sea, lo que está jurídicamente prohibido, está jurídicamente prohibido; lo que está jurídicamente permitido, está jurídicamente permitido.

 

 

Derecho Subjetivo

 

El maestro Rafael Preciado Hernández, en su obra Lecciones de Filosofía del Derecho, lo define como el poder, pretensión, facultad o autorización que conforme a la norma jurídica tiene un sujeto frente a otro u otros sujetos, ya sea para desarrollar su propia actividad o determinar la de aquéllos.

 

Los derechos subjetivos suelen ser divididos en derechos:

  1. A la propia conducta. Hacer / Omitir (no hacer). Ej.: El derecho de propiedad.  El dueño de una cosa está facultado para usarla, venderla, etc.; éstas y demás facultades que la ley le concede, se refieren a la actividad del propietario (derechos a su propia conducta).

a)      Facultas agendi: Cuando el derecho a la propia conducta es de hacer algo.

b)      Facultas omittendi: Cuando el derecho a la propia conducta es de no hacer algo.

Primer caso: Está constituido por el derecho a la omisión de la conducta ilícita.

Segundo caso: Está constituido por el derecho que todo mundo tiene de no ejercitar sus derechos, cuando éstos no se fundan en una obligación propia.

                                                                     

En el caso de éstas facultades de hacer y de omitir, el cumplimiento del deber de respeto permite al titular el pacífico ejercicio de las mismas, sin necesidad de pedir nada a los sujetos pasivos de la relación.

 

  1. A la conducta ajena (facultas exigendi) Exigir una conducta positiva (que se haga algo) o negativa (que no se haga algo). Ej.: Mi derecho a exigir la devolución de un libro que he prestado no se refiere a mi propio comportamiento, sino al de otra persona. Si el que ha hecho un depósito desea que lo depositado le sea devuelto, tiene que recurrir al depositario.

 

En el caso de ésta facultad el requerimiento al obligado resulta indispensable.

 

Los derechos subjetivos, además de dividirse en derechos a la propia conducta y a la conducta ajena, se clasifican también en derechos relativos y derechos absolutos; en privados y públicos; y en reales y personales.

 

Derecho relativo: Cuando la obligación correspondiente incumbe a uno o varios sujetos, individualmente determinados. Se hacen valer ante otra persona o personas concretamente identificadas. Ej.: El derecho de petición, porque existe frente a determinados órganos del Estado.

 

Los que derivan de un convenio son derechos relativos.  Sólo pueden ser sujetos pasivos las personas que han sido “partes” en el mismo, o sus causahabientes. (Lo que determinadas personas han convenido entre sí no puede beneficiar ni perjudicar a otros).

 

Derecho absoluto: Cuando el deber correlativo es una obligación universal de respeto. Se hacen valer ante todas las personas que integran la sociedad. Ej.: El derecho de libertad, ya que puede hacerse valer contra cualquiera.

 

El derecho es absoluto cuando los sujetos pasivos constituyen la universalidad de las personas, a quienes se impone una obligación negativa, es decir, una abstención; por ejemplo, el derecho que cada quien tiene sobre su propio nombre, obliga a los demás a abstenerse a usurparlo.

 

Derecho subjetivo privado: Son privados cuando tanto el obligado como el facultado, son particulares.  Estos se dividen en: personales o de crédito y reales. La distinción radica en la índole de los deberes correlativos y en la determinación o indeterminación de los sujetos obligados.  Así, es derecho subjetivo privado personal el de crédito, en el que el obligado es un deudor particular y es derecho subjetivo privado real el de propiedad en el que el obligado es todo mundo quien tiene el deber universal de respeto.

 

Derecho subjetivo público: Son públicos siempre que alguno de los sujetos relacionados, ya sea el activo o el pasivo, sea el Estado o alguno de los órganos de la autoridad pública. El conjunto de los derechos subjetivos públicos de una persona constituye el status del sujeto, lo que en otras palabras significa “la suma de facultades que los particulares tienen frente al poder público y de limitación que el Estado se impone a sí mismo”.

 

Status de la persona:

-      Derecho de libertad

-      Derecho de acción

-      Derecho de petición y políticos

 

Derecho real: Es la facultad –correlativa de un deber general de respeto- que una persona tiene de obtener directamente de una cosa todas o parte de las ventajas que ésta es susceptible de producir.

 

El maestro García Máynez critica las tesis que tradicionalmente consideran como derechos reales los relativos a la propiedad, por suponer que recaen sobre las cosas, y por derechos personales los de crédito por ser el obligado una persona individualmente considerada. Sostiene que todos los derechos subjetivos son personales por cuanto en todos ellos la bilateralidad, por la cual se da un sujeto activo y un sujeto pasivo, encuentra siempre a sujetos o personas a cuyo cargo tienen el cumplimiento de un deber jurídico.  En otras palabras, no existen propiamente derechos subjetivos reales por cuanto las cosas no pueden ser sujetos de deber jurídico, sino que son siempre personas y no cosas, a las que incumbe una obligación, o deber jurídico, correlativo de una facultad o derecho del pretensor.

 

Entre los derechos reales, se encuentran:

1.      Propiedad

2.      Usufructo

3.      Uso

4.      Habitación

5.      Servidumbre

6.      Prenda

7.      Hipoteca

 

Derecho personal o de crédito: Es la facultad que una persona, llamada acreedor, tiene de exigir de otra, llamada deudor, un hecho, una abstención o la entrega de una cosa.

  

(Termina Parte I)

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Wednesday 13 october 3 13 /10 /Oct 00:53

CLASIFICACION DE LAS NORMAS JURIDICAS

 

Criterios de clasificación:

 

  1. Desde el punto de vista del sistema a que pertenecen.
  2. Desde el punto de vista de su fuente.
  3. Desde el punto de vista de su ámbito espacial de validez.
  4. Desde el punto de vista de su ámbito temporal de validez.
  5. Desde el punto de vista de su ámbito material de validez.
  6. Desde el punto de vista de su ámbito personal de validez.
  7. Desde el punto de vista de su jerarquía.
  8. Desde el punto de vista de sus sanciones.
  9. Desde el punto de vista de su cualidad.
  10. Desde el punto de vista de sus relaciones de complementación.
  11. Desde el punto de vista de sus relaciones con la voluntad de los particulares.

 

 

1. CLASIFICACIÓN DE LAS NORMAS JURÍDICAS DESDE EL PUNTO DE VISTA DEL SISTEMA A QUE PERTENECEN.

 

Toda norma de Derecho pertenece a un sistema. Sistema es el conjunto de principios sobre una materia enlazados entre sí y formando un cuerpo de doctrina; en este sentido las normas están relacionadas entre sí hasta llegar a una de superior jerarquía llamada ley fundamental, que en este caso es la Constitución Mexicana a la cual todos los preceptos se hallan subordinados.

 

Desde éste punto de vista, de la pertenencia o no a un sistema cualquiera, se dividen los preceptos en:

 

a)      Nacionales.- Las que pertenecen al sistema jurídico de un país determinado y se aplican a éste. Ejemplo: art. 1 de la CPEUM

b)      Extranjeras.- Las que pertenecen al ordenamiento jurídico de un país distinto. Ejemplo: Art. 1 de la CPEUN.

c)      Uniformes (Internacionales).- Aquellas que se aplican en dos o más países a la vez, por disposición voluntaria de esas naciones a través de un tratado, por ejemplo. Ejemplo: Código Aduanero Centroamericano.

 

 

2. CLASIFICACIÓN DE LAS NORMAS JURÍDICAS DESDE EL PUNTO DE VISTA DE SU FUENTE.

 

De acuerdo de cómo surgen las normas jurídicas, éstas pueden ser:

 

a)      Escritas (leyes o normas): Son aquellas normas elaboradas por los órganos facultados para ello.  En nuestro país es el Poder Legislativo y reciben el nombre de leyes.

b)      No escritas: También llamadas consuetudinarias, ya porque provienen de la costumbre; es decir, de la repetición más o menos reiterada de cierta conducta que alcanza el carácter de obligatoriedad.

c)      Jurisprudenciales: Son las normas que provienen de la actividad de ciertos tribunales que, al emitir sus resoluciones un determinado número de veces, las producen.

 

 

3. CLASIFICACIÓN DE LAS NORMAS POR SU ÁMBITO ESPACIAL DE VALIDEZ.

 

Este criterio de clasificación toma en cuenta el espacio o territorio, dentro del cual serán susceptibles de ser aplicadas las normas, pueden ser:

 

a)      Generales (Federales): Las que se aplican en todo el territorio del Estado, lo que equivaldría en México a las Federales, que se aplican en toda la República; ejemplo: la ley Federal del Trabajo.

b)      Locales: Aquellas normas que sólo se aplican en una parte del Estado o País. En México encontraríamos las Estatales, que sólo tienen vigencia dentro de los límites de una Entidad Federativa. Ejemplo: Código Civil de Campeche.

c)      Municipales: Son las aplicables solamente dentro de la circunscripción territorial del Municipio. Ejemplo: Reglamento de vialidad.

 

 

4. CLASIFICACIÓN DE LAS NORMAS JURÍDICAS POR SU ÁMBITO TEMPORAL DE VALIDEZ.

 

Este criterio toma en cuenta el lapso de tiempo durante el cual la norma tiene el apoyo del Poder Público y puede aplicarse válidamente; desde este punto de vista pueden ser:

 

a)      Vigencia determinada: Son aquellas cuya vigencia o tiempo en el que deberán aplicarse se encuentra establecido de antemano. Cuándo comienzan a ser obligatorias y cuándo dejan de serlo. Ejemplo: (Ley de Egresos e Ingresos de la Federación)

b)      De vigencia indeterminada: No señalan el término durante el cual estarán en vigencia, simplemente se limitan a decirnos el día en que entran en vigor pero no determina su finalización, como es el caso de la generalidad de las leyes en nuestro país. (Código Civil)

 

 

5. CLASIFICACIÓN DE LAS NORMAS JURÍDICAS POR SU ÁMBITO MATERIAL DE VALIDEZ.

 

Este criterio de clasificación toma en cuenta la materia o contenido propio de las normas del derecho.

 

a)      Derecho Público.- El conjunto de normas que regulan la estructura y funcionamiento del Estado y su actividad encaminada al cumplimiento de sus fines, cuando intervenga en relaciones con los particulares con el carácter de autoridad.

 

El Derecho Interno se refiere a aquellas normas que se van a aplicar dentro de los límites territoriales de un país determinado. Las ramas del Derecho Público Interno, son: Derecho Constitucional, Derecho administrativo, Derecho Procesal y Derecho Penal.

 

Derecho Constitucional: El derecho político o constitucional es el conjunto de normas relativas a la estructura fundamental del Estado, a las funciones de sus órganos y a las relaciones de éstos entre sí y con los particulares.

 

Derecho Administrativo: Es la rama del derecho público que tiene por objeto específico la administración pública.

 

Derecho Procesal: Es el conjunto reglas destinadas a la aplicación de las normas del derecho a casos particulares, ya sea con el fin de esclarecer una situación jurídica dudosa, ya con el propósito de que los órganos jurisdiccionales declaren la existencia de determinada obligación y, en caso necesario, ordenen que se haga efectiva.

 

Derecho Penal: Conjunto de normas que determinan los delitos, las penas que el Estado impone a los delincuentes y las medidas de seguridad que el mismo establece para la prevención de la criminalidad.

 

El Derecho Externo comprende aquellas normas jurídicas cuyos efectos son susceptibles de aplicarse fuera de los límites territoriales de un Estado. Se subdividen en dos ramas, que son: Derecho Internacional Público y Derecho Internacional Privado.

 

Derecho Internacional Público: Es el conjunto de normas que rigen las relaciones de los Estados entre sí y señalan sus derechos y deberes recíprocos.

 

Derecho Internacional Privado: Es el conjunto de normas que indican en qué forma deben resolverse, en materia privada, los problemas de aplicación que derivan de la pluralidad de legislaciones.

 

b)      Derecho Privado.- El conjunto de normas que regulan las relaciones de los particulares entre sí y aquellas en las que el Estado intervenga y en las que no haga uso de su carácter de autoridad, sin que por ello pierda su carácter de ente público. Las ramas del derecho privado son: Derecho Civil y Derecho mercantil.

 

Derecho Civil: Determina las consecuencias esenciales de los principales hechos y actos de la vida humana (nacimiento, mayoría, matrimonio) y la situación jurídica del ser humano en relación con sus semejantes (capacidad civil, deudas y créditos) o en relación con las cosas (propiedad, usufructo).

 

Derecho Mercantil: Es el conjunto de normas relativas a los comerciantes y a los actos de comercio.

 

                                                                                                          Constitucional

                                                                                                          Administrativo

                                                                                  Interno            Procesal

                                               DERECHO                                           Penal

                                               PÚBLICO

                                                                                                          Internacional Público

                                                                                  Externo                       Internacional Privado

            DERECHO

            OBJETIVO

                                               DERECHO                          Civil

                                               PRIVADO                            Mercantil

 

                                                                                  Laboral o

                                               DERECHO                    del Trabajo

                                               SOCIAL               

                                                                                  Agrario

 

 

                                                                                 

                                                                                 

                                                                                 

                                                                       De libertad

                                               PÚBLICO             De acción

                                                                       De petición

                                                                       Políticos

            DERECHOS

            SUBJETIVOS

                                                                           Personales

                                               PRIVADO                                                           Derechos

                                                                                                          Reales

                                                                       Patrimoniales

                                                                                                          Derechos

                                                                                                          Personales

                                                                                                          o de crédito

 

 

 

6. CLASIFICACIÓN DE LAS NORMAS JURÍDICAS POR SU ÁMBITO PERSONAL DE VALIDEZ.

 

a)      Generales o Abstractas.- Son aquellas que se dirigen y que obligan a un número indeterminado de personas v. gr. La expresión legal de que los patrones están obligados al pago del salario mínimo a sus trabajadores; es obviamente general, pues incluirá en ella a todos aquellos que tengan la calidad de patrón. Se le llama general porque no hace distinción de personas.

 

b)      Concretas o Individualizadas.- Son aquellas normas que obligan a uno o varios sujetos individualmente determinados y que se derivan de una norma genérica que le sirve de base, por ejemplo: la sentencia que condena a Juan Pérez a 10 años de prisión por el delito de robo es una norma concreta porque incluye a una persona: el sentenciado, pero el fundamento de tal sentencia se deriva de una norma genérica según la cual quienes se apoderen de cosas ajenas deben sufrir tal o cual castigo.  Estas normas a su vez se subdividen en: Privadas y Públicas, según deriven de la voluntad de los particulares (v. gr. los contratos y los testamentos) o de las autoridades (v. gr. los tratados internacionales).

 

 

7. CLASIFICACIÓN DE LAS NORMAS JURÍDICAS POR SU JERARQUIA.

 

La jerarquía, es decir, el orden o rango en que se encuentran las normas del Derecho también es motivo de clasificación, atendiendo a éste criterio tenemos las siguientes normas:

 

a)      Coordinadas.- Son aquéllas normas que tienen igual categoría o rango entre sí.

b)      Subordinadas.- Son aquéllas que se encuentran supeditadas o dependientes a otras de mayor grado jerárquico.

 

En nuestro país la norma jurídica de mayor jerarquía es la Constitución, todas son subordinadas a ella, después le siguen las Leyes Federales y los Tratados Internacionales que son coordinadas entre sí, posteriormente las leyes ordinarias donde se comprenden las leyes orgánicas, reglamentarias, etc., aunque también es preciso distinguir aquellas que se aplican en el territorio de los Estados de la República encabezados por su Constitución Local.

 

El maestro García Maynez, señala que  el orden jerárquico normativo de cada sistema de derecho se compone de los siguientes grados:

 

  1. Normas constitucionales: Son las de mayor jerarquía y a ellas deben ajustarse todas las demás; regulan la organización del Estado, las funciones y atribuciones de los poderes públicos y los derechos fundamentales de los seres humanos frente al poder estatal.
  2. Normas ordinarias: Aplican y desarrollan los principios contenidos en las normas constitucionales.
  3. Normas reglamentarias: Desarrollan a las normas ordinarias.
  4. Normas individualizadas: Son las que se dictan para un caso concreto aplicando a él principios generales de las otras clases de normas.

 

En nuestro derecho:

Federal: La Constitución y Leyes federales y tratados

Local: Leyes ordinarias (Constitución local, leyes ordinarias), Leyes reglamentarias (Leyes reglamentarias y leyes municipales) y Normas individualizadas.

 

 

8. CLASIFICACIÓN DE LAS NORMAS JURÍDICAS DESDE EL PUNTO DE VISTA DE SUS SANCIONES.

 

Desde el punto de vista del castigo que se impone al infractor de la norma se distinguen cuatro categorías:

 

a)      Leyes perfectas: Aquellas cuya sanción consiste en la inexistencia o nulidad de los actos que las vulneran.

b)      Leyes más que perfectas: Aquellas que no anulan el acto que las vulneran, por haberse consumado éste de un modo irreparable, en cuyo caso se impone al infractor un castigo y además una reparación pecuniaria.

c)      Leyes menos que perfectas: Aquellas normas cuya violación no impiden que el acto violatorio produzca efectos jurídicos, pero que hacen al sujeto acreedor a un castigo. Por ejemplo, el tutor que se casa con quien ha estado bajo su guarda, el matrimonio no es nulo, pero si ilícito y se aplica una sanción.

d)      Leyes imperfectas: Aquellas normas cuya infracción carece de sanción. Estas es muy frecuente que se den en derecho público internacional, por ejemplo: deberían sancionar a E.U.A. por bombardear pueblos sin tener pruebas contundentes de que se encuentran los líderes terroristas en ellos, sin embargo, no se hace.

 

 

9. CLASIFICACIÓN DE LAS NORMAS JURÍDICAS DESDE EL PUNTO DE VISTA DE SU CUALIDAD.

 

De acuerdo a éste criterio las normas jurídicas pueden ser:

 

a)      Positivas o permisivas: Las que permiten cierta conducta (acción u omisión) (Art. 1396 del Código de Comercio que faculta al deudor a señalar bienes para su embargo)

b)      Negativas o prohibitivas: Las que prohíben determinado comportamiento que también puede ser de acción  de omisión. (Cualquier delito que se realice por actuar contra lo que la norma prohíbe)

 

10. CLASIFICACIÓN DE LAS NORMAS JURÍDICAS POR SU RELACIONES DE COMPLEMENTACIÓN.

 

Por éste criterio las normas pueden ser:

 

Primarias: Cuando tienen sentido o existencia plena por sí mismas, o sea, que no necesitan de otras para lograr la finalidad que se propone la norma.  Ejemplo, la compraventa, el arrendamiento, la posesión.

Secundarias: Cuando sólo tienen sentido si se les relaciona con una norma primaria, a la cual complementa.

 

Las secundarias pueden subdividirse en:

 

a)      De iniciación de vigencia: Aquellas normas que indican la fecha en que habrá de entrar en vigor una disposición legal determinada.

b)      De duración de la vigencia: Aquellas normas que establecen el tiempo en el cual una ley estará en vigor.

c)      De extinción de la vigencia: Aquellas normas que se encargan de abolir todo un ordenamiento legal ((abrogatoria) o parte de éste (derogatoria).

d)      Declarativas o explicativas: Aquellas normas que tienen por fin explicar el significado correcto de expresiones jurídicas que pueden crear confusión, ejemplo: el significado jurídico del vocablo alimentos es diverso al concepto gramatical.

e)      Permisivas: Son aquellas que establecen excepciones en relación con otras normas, por ejemplo: La disposición según la cual el mandatario puede renunciar al mandato, significa una excepción al principio general de que “Los contratos legalmente celebrados deben ser cumplidos en los términos estipulados”.

f)       Interpretativas: Se deriva del hecho de que los preceptos jurídicos no son lo suficientemente claros que permitan conocer su sentido con sólo leerlos, en muchos casos es preciso interpretarlos, descubrir su verdadero significado. Esta interpretación puede ser realizada por el propio legislador a través de una nueva ley que recibe el nombre precisamente de interpretativa.

g)      Sancionadoras: Constituyen un grupo numeroso e importante, aparecen en el momento en que los deberes impuestos por la norma no son cumplidos, los ejemplos más claros los encontramos en los Códigos Penales.

 

11. CLASIFICACIÓN DE LAS NORMAS JURÍDICAS POR SU RELACIÓN CON LA VOLUNTAD DE LOS PARTICULARES.

 

Se distinguen tomando en cuenta este criterio, dos especies:

 

a)      Taxativas: Son aquellas normas que obligan a los particulares, independientemente de su voluntad (irrenunciable). Ejemplo: la prohibición de transigir sobre alimentos.

b)      Dispositivas: Son aquellas normas que pueden dejar de aplicarse, por voluntad expresa de las partes (renuncia), a una situación jurídica concreta.  Ejemplo: “La renta será pagada en el lugar convenido, y a falta de convenio, en la casa habitación o despacho del arrendatario”.

 

Estas a su vez se subdividen en:

 

Interpretativas, que son las que sirven para interpretar la voluntad de las personas que han intervenido en un negocio jurídico.

 

Supletivas, son aquellas que se aplican en ausencia de una regulación especial establecida por los contratantes.

 

Por agarcia - Publicado en: Introducción al Derecho
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Friday 1 october 5 01 /10 /Oct 21:10

TEMA 1

 

1.1.            Antecedentes históricos del derecho

1.2.            Etimología y concepto del derecho

1.3.            Presencia cotidiana del derecho

1.4.            Función e importancia del derecho

1.5.            El lenguaje del derecho

1.6.            El derecho como fenómeno social, cultural, histórico, político y Ambiental

 

 

 

Introducción

 

Qué es el DERECHO?

 

Esta es la primera cuestión que nos debemos plantear. Y qué tamaño problema de resolver es éste, pues el primer obstáculo con el que se encuentra nuestra mente es el de la multiplicidad de significaciones y sentidos que se le da a la palabra derecho.

 

Pero al lado de estas dificultades "terminológicas" también encontramos otras dificultades de carácter científico, basadas según Julien Bonnecase, en que "no se tiene un concepto unánime sobre los elementos de la ciencia", más explícitamente por que no existe un acuerdo "sobre el punto relativo a determinar cuales son las fuentes reales de las reglas de derecho, ya que unos no quieren tener en cuenta si no el elemento experimental, y otros, al contrario, colocan por encima de este elemento experimental, o, en todo caso, en estrecha unión con él, un elemento racional, a saber, la noción de derecho...

 

Pero, continúa el autor, este no es el único obstáculo en el terreno científico. Hay otro que consiste en que ciertos juristas no le reconocen autonomía a la ciencia del derecho y la incorporan en una disciplina de un alcance que se supone más general, más (sic) particularmente en la moral".


Entendido lo anterior debemos ir concluyendo que no hay una sola o única definición de derecho a la que podamos referirnos como la verdadera o la válida.


Es más, tratadistas de la talla de MAXIMO PACHECO, prefieren afrontar este problema de la definición del derecho en un último capítulo de sus libros de Introducción o de Teoría del Derecho, después de tratar en detalle los grandes temas que afrontaremos en nuestro manual.


Sin embargo, otros como el mismo JULIEN BONNECASE, ya citado, opina que "a pesar de todo, aun en lo que respecta a las ciencias experimentales, las definiciones constituyen un punto de partida inevitable, cuando se trata, no de entregarse a investigaciones originales si no más bien de iniciarse en los primeros presupuestos de estas ciencias. De ahí la necesidad de partir de una definición del derecho en una Introducción al Estudio del Derecho".


Veamos de todas maneras algunas de los significados del vocablo y acerquémonos a su etimología.

1.1.      Antecedentes históricos del derecho

El derecho mexicano como tal ha surgido de diferentes acepciones del derecho, comenzando por los códices que se generaron en la época prehispánica, puesto que es aquí donde ya nuestras culturas anteriores, tenían un derecho y una reglamentación a seguir.

En el derecho precortesiano se dieron de acuerdo a las diferentes culturas, tintes de derecho aunque no se tenga la información histórica de la verdadera historia de este derecho, debido a que esta no se plasmó en escritura fonética, sino únicamente en pictografía y códices, es sabido que las leyes que se marcaban eran de derecho verbal y no escrito al igual que las penas a las que se hacían acreedores.

Con la llegada de los españoles el derecho de la nueva España cambio radicalmente, pues se trato de eliminar el derecho consuetudinario que existía y se comenzó a imponer el derecho español, el cual con el paso del tiempo, los mismos criollos fueron destruyendo para así poder crear un derecho propio en este lado del continente, por supuesto este les seria más favorable a los españoles nacidos en México.

Pero la corona creo el consejo de indias en donde se llevaban a cabo todos los ordenamientos que se tenía que ver con el nuevo continente.

Poco a poco se le fue dando mejor trato a los indios hasta que existió una rebelión por parte de estos estallando la guerra de independencia, y logrando la emancipación de los españoles. Creando un derecho constituyente el cual ha sufrido muchas modificaciones, desde el momento en que se genero el primero hasta nuestros días.


1.2       Etimología y concepto de derecho

"Derecho deriva de la voz latina directum, de dirigere, dirigir, encauzar, y que significa lo que está conforme a la regla, a la norma. Derecho se dice en italiano diritto; en portugués, direito; en rumano, dreptu; en francés, droit; en inglés, right; en alemán, recht; en holandés reght".


De lo anterior se puede deducir que la palabra derecho "lleva en muchas lenguas la idea de rectitud, corrección, orden, etc".


Para los teóricos del Nostrático (idioma único que se supone habló la humanidad antes del año 12.000 AC !), como el profesor Alexis Rámer, seguro esta coincidencia no es sorpresiva.


Definición del Derecho


Miles son las definiciones que tratadistas, autores, jurisprudentes, gobernantes y estudiosos han dado de lo que quiere decir DERECHO, de lo que es el derecho.


Con la salvedad de las acepciones que hemos mencionado al inicio del manual podemos decir que el derecho es uno solo y, como decía DORANTES, sus definiciones están condicionadas por el ángulo en cual se ubique el sujeto definido para mirarlo.


Traigamos a colación unas de los autores más destacados:


En Roma, por ejemplo, nunca se estableció una diferencia precisa entre las palabras para designar el Derecho (IUS) y la Justicia (Iustitia), razón por la cual encontramos definiciones como la de Celso: "El derecho es el arte de lo bueno y de lo justo".


Para MANUEL KANT "el derecho se reduce a regular las acciones externas de los hombres y a hacer posible su coexistencia". Lo define como "el conjunto de las condiciones por las cuales el arbitrio de cada uno puede coexistir con el arbitrio de los demás, según una Ley universal de libertad".


GUILLERMO FEDERICO HEGEL, en cambio, sostiene que el derecho es "la existencia del querer libre", es decir que es la misma libertad como valor sublime en su manifestación externa.


RODOLFO STAMMLER considera al derecho como "una forma, una categoría trascendental, absoluta, de materia empírica, relativa, variable, proporcionada por las relaciones económicas. Al contrario del marxismo, admite que la economía no condiciona la forma ideal, pero que la forma jurídica es la conducción lógica de toda actividad económica, no siendo posible la existencia de relaciones económicas que no tuviesen una forma jurídica que de su sentido a estas relaciones. Sólo a través del derecho se podría pensar en las relaciones sociales; por eso es la forma jurídica el apriori lógico de la economía...


Stammler diferenció la idea del derecho de su concepto... Identificó, pues la idea del derecho con la justicia..."


"El derecho es la voluntad vinculante, autárquica e inviolable", dijo en la misma obra "Filosofía del Derecho"


Para GUSTAVO RADBRUCH el Derecho pertenece al "reino de la Cultura. Derecho es todo aquello que puede ser objeto de una apreciación de justicia o de injusticia. Derecho es aquello que debiera ser derecho justo, séalo o no; derecho es lo que persigue por fin la justicia, aunque para serlo no necesita de ningún modo haberla alcanzado...


Lo que determina el concepto del derecho es, precisamente, no la esencia del valor justicia, sino el substrato o esencia a la cual se refiere la justicia, llegando entonces a la conclusión de que derecho es regulación de la sociedad o comunidad...".


Para el "restaurador de los estudios auténticamente filosóficos", GIORGIO DEL VECCHIO, el derecho es "la coordinación objetiva de las acciones posibles entre varios sujetos, según un principio ético que las determina excluyendo todo impedimento". Máximo Pacheco, admirador y discípulo de este gran maestro, comenta así la idea de Del Vecchio: "Como el derecho señala el límite entre el obrar de varios sujetos, su transgresión implica una invasión en el campo jurídico que circunscribe la actividad ajena, dentro del cual va siempre comprendida la facultad de repeler la agresión, la cual, como todas las demás facultades jurídicas, entraña no una necesidad sino una posibilidad ética. Derecho y posibilidad jurídica de impedir el agravio, es decir, Derecho y coercibilidad, son fundamentalmente inseparables. La coercitividad -no la coacción- , esto es la posibilidad jurídica de obligar, es una nota esencial del derecho, sin la cual éste no puede ser pensado. Precisamente unos de los rasgos que mayor significación histórica otorgan a Del Vecchio es su defensa de la naturaleza coercitiva del derecho..."

 

RUDOLF VON IHERING define el derecho como "la suma de las condiciones de la vida social en el sentido más amplio de la palabra, aseguradas por el poder del estado, mediante la coacción externa". Para él "el derecho no es una idea lógica sino una idea de fuerza; he ahí por qué la Justicia, que sostiene en una mano la balanza en donde pesa el derecho, sostiene en la otra la espada para hacerlo efectivo. La espada sin la balanza es la fuerza bruta, y el derecho sin la espada es el derecho en su impotencia".


FRANCISCO CARNELUTTI concibió el derecho como "un sistema de comandos destinados a componer los conflictos de intereses entre los miembros de un grupo social... El comando jurídico tiene por fin solucionar el conflicto de intereses. Si los hombres no tuviesen intereses opuestos, dejaría de tener razón el orden jurídico." En otra de sus geniales obras el autor razona de esta manera: "Estoy seguro de que en la mente de mis oyentes la palabra derecho suscita la idea de Ley; incluso, la de ese conjunto de leyes que se llaman códigos. Es una definición empírica, pero provisionalmente podemos aceptarla: Un conjunto de leyes que regulan la conducta de los hombres...".


FRANCOIS GENY dice que el Derecho es el "conjunto de las reglas, a las cuales está sometida la conducta exterior del hombre, en sus relaciones con sus semejantes, y que, bajo la inspiración de la idea natural de justicia, en un estado de la conciencia colectiva de la humanidad, aparecen susceptibles de una sanción social, en caso de necesidad coercitiva, son o tienden a ser provistas de esa sanción y de ahora en adelante se ponen bajo la forma de mandatos categóricos dominando las voluntades particulares para asegurar el orden en la sociedad".


Derecho es "el conjunto de normas coercibles que rigen la convivencia social", consideró ABELARDO TORRE.


GEORGES RENARD, citado por Pacheco, expresa que "el derecho positivo es un perpetuo devenir: el orden tiende hacia la perfección sin detenerse jamás. El derecho natural es la orientación de este devenir; un movimiento se define por el fin a que tiende. Luego, el derecho positivo, es decir, el orden, debe definirse por el natural, es decir la justicia".

 ROSMINI dedujo que el derecho es "una facultad de hacer lo que nos plazca bajo el amparo de la ley moral".


LEON DUGUIT prefiere definir la regla de derecho y allí se encuentra su idea central sobre el derecho: "La regla de derecho es una línea de conducta que se impone a los individuos que viven en sociedad, regla cuyo respeto es considerado en un momento dado, por un grupo social, como la garantía del interés común y cuya violación trae la reacción colectiva contra el autor de la violación".


JULIEN BONNECASE, en su propuesta de "acepción integral del término" lo define como "el conjunto de reglas de conducta exterior que, consagradas o no expresamente por la Ley en el sentido genérico del término, aseguran de manera efectiva en un medio dado y en una época dada la realización de la armonía social sobre el fundamento de las aspiraciones colectivas e individuales, de una parte, y, de otra, sobre una concepción, por poco precisa que sea, de la noción de derecho".


El catedrático AUGUSTO GONZALEZ RAMIREZ, formula una conclusión que citamos: "En consideración a lo anteriormente transcrito, para los fines limitados de este texto y haciendo abstracción de la fuentes reales del derecho, se puede intentar una definición formal del mismo, es decir desde el punto de vista objetivo, que se formularía así: "Ciencia que trata del conjunto de normas obligatorias que regulan las reacciones interhumanas a fin de suplir satisfactoria y equitativamente las necesidades de los individuos y asegurar la justicia y armonía sociales".


BAUDRY-LACANTINERIE lo concibe como el "conjunto de preceptos que rigen la conducta de los hombres en relación con sus semejantes,, por cuyo medio, es posible, al mismo tiempo que justo y útil, asegurar su cumplimiento por medio de la coacción exterior".


Como última referencia a las definiciones del derecho traigamos aquella de la Teoría Pura del Derecho de HANS KELSEN:


"La ciencia del derecho ha quedado caracterizada de la siguiente manera: 1- Es una ciencia normativa cuyo único objeto es el derecho. Para ella no existen otros hechos naturales que aquellos con significación jurídica, esto es aquellos incorporados a una norma como contenidos, y transformados, por consiguiente, en Derecho. 2- Es una ciencia de derecho positivo, lo que excluye de su ámbito todo tipo de problemas que se refiera a órdenes ideales, los cuales nada tienen de jurídicos. 3- Como consecuencia de las características mismas del derecho, la ciencia jurídica es una ciencia formal cuya preocupación fundamental es el estudio de las formas posibles del derecho y de las conexiones esenciales entre ellas... Ello no excluye en lo absoluto el estudio del contenido del derecho; pero tal estudio debe ser el contenido presentado dogmáticamente por el derecho positivo. A lo sumo puede ser objeto de la ciencia jurídico el contenido posible del derecho, pero ello en todo caso como el resultado del análisis y la comparación de los ordenamientos positivos. 4- En tanto estudio de las formas esenciales del derecho, la ciencia jurídica es, finalmente, una ciencia lógica, y como tal, persigue estructurar su objeto en un sistema unitario libre de contradicciones.


El derecho es, como hemos visto, un conjunto de normas. Pero la ciencia jurídica no puede considerarlo como un conjunto de normas aisladas, sin conexión entre sí, ya que ello atentaría contra la unidad de su objeto. La ciencia jurídica debe integrar todas las normas que constituyen el derecho en un sistema, en un orden..."


Como puede observarse la mayoría de definiciones que tienden a dar un CONCEPTO DEL DERECHO, desde el ángulo objetivo, tienen unos puntos en común que describen características propias de él y que podemos resumir así:


1- La mayoría lo describe como un CONJUNTO DE REGLAS (identificación con el objeto de la ciencia del derecho), sin que eso signifique que los otros puntos de vista sean insignificantes.


2- La mayoría atribuye al derecho, tal como conjunto de normas, la función de REGULAR LAS RELACIONES DE LA CONDUCTA HUMANA, DEL COMPORTAMIENTO DEL HOMBRE.


3- La mayoría cree que el fin es el de permitir al hombre SU VIDA EN SOCIEDAD, EL BIEN COMUN, LA JUSTICIA, etc.


4- La mayoría es consciente del carácter COERCIBLE de las normas que lo componen.


Máximo Pacheco, en su obra que hemos citado, ha resumido así las notas características del derecho:


"A- El derecho es una forma necesaria del vivir social, lo mismo que la vida social es una forma esencial de la existencia humana. Ubi homo, ibi societas; ubi societas, ibi ius; ergo ubi homo, ibi ius.


Como realidad social, el derecho no tiene existencia en la vida individual. Es verdad que la vida social tiene su raíz en la vida personal, pero el derecho no existe como tal en la vida personal.


Que el derecho es forma de vida social tiene una significación ontológica, cual es, que el quehacer humano se desenvuelve en la vida de relación necesariamente en forma jurídica. El derecho es la forma misma de la sociedad, la cual es, a su vez una de las formas de la vida humana.


B- La sociedad no se reduce a un conglomerado fortuito de sujetos, sino a un orden de cooperación y coexistencia y a una comunidad de fines entre personas. Precisamente, en esto consiste la convivencia, en la comprensión que cada sujeto tiene de la dignidad y derechos de sus semejantes.


El derecho pretende realizar la sociedad como comunidad concreta; y por ello constituye un orden de relaciones de la vida social.


C- Para que el derecho sea o exista como tal, esto es para que constituya la forma social de vida de una comunidad, el orden de relaciones ha de ser la expresión de un ideal ético de justicia; porque no pueden existir formas sociales de vida contrarias a la justicia, o al margen de una vivencia de la justicia que, por su intensidad, se convierta en una vigencia social.


D- Si el derecho es realización de la justicia en la vida social, su contenido se traduce formalmente en una delimitación de las esferas correlativas de facultades y deberes, conjugando las exigencias de la autonomía individual con las del bien común.


Mediante la existencia del derecho (en sentido objetivo), cada persona conoce sus derechos (en sentido subjetivo) y sus deberes.


E- El derecho al delimitar las esferas de libertad y deber, atribuye, también, a cada sujeto un patrimonio jurídico, lo que, con referencia a la idea de justicia, se llama lo suyo de cada uno, que debe determinarse en atención a las circunstancias histórico-sociales en que se desarrolla la existencia de las personas.


Sobre la base de estos elementos podemos manifestar que el derecho es la expresión de los principios de justicia que regulan las relaciones de las personas en sociedad y determinan las facultades y obligaciones que les corresponden, considerando las circunstancias histórico-sociales".


Pero, por último, queremos adherir al razonamiento de GIORGIO DEL VECCHIO cuando afirma que "a pesar de la obra secular de la ciencia y la filosofía del derecho y las numerosas investigaciones practicadas aun recientemente sobre este punto, el concepto del derecho no ha llegado aún (sic) a obtener una consideración científica exacta en sentido lógico rigurosamente determinado....


"Aún ‘buscan los juristas una definición de su concepto del derecho’, dice una conocida sentencia de Manuel Kant, y no puede afirmarse que a pesar del tiempo transcurrido, hayan perdido su valor estas palabras....".


Porque el derecho todavía se está elaborando, estudiando, haciéndose, no cesa en su carrera de transformarse en algo que debe ser. Y cuando lo atrapamos conceptualmente y lo metemos en una fórmula gramatical que nos lo describe, en alguna parte ya en ese momento algo no encuadra, no está de acuerdo con el ángulo desde donde se le mira en el momento, falta alguna cosa para dar una aproximación más franca de él. En eso nos debatimos y nos debatiremos...

 

LAS PRINCIPALES ACEPCIONES DE LA PALABRA DERECHO

 

A. DERECHO OBJETIVO.

 

Es un conjunto de normas imperativo-atributivas, que al propio tiempo que otorga deberes concede facultades, que integran un determinado ordenamiento jurídico.  Es el conjunto de leyes y de reglas que los hombres deben necesariamente observar en sus relaciones recíprocas como normas de sus acciones.

 

Otros autores lo designan como el conjunto de normas que integran los códigos para dar una idea de ordenación o sistema para el más fácil estudio, interpretación y aplicación de las mismas.

 

El Derecho objetivo es el conjunto de normas que rigen obligatoriamente la vida humana.

 

Es el conjunto de normas jurídicas que forman la maquinaria jurídica.

 

Ejemplo:

Pedro es estudiante de Derecho

El Derecho Mexicano es escrito,

El Derecho Penal azteca era severo

El Derecho Romano es la raíz del derecho civil

 

 

B. DERECHO SUBJETIVO

 

La expresión Derecho en un sentido subjetivo es sinónimo de facultad, de permiso, de autorización. Así se define como la facultad concedida por la norma jurídica a un sujeto para efectuar determinados actos o exigir de otro una conducta.

 

García Maynez dice que es la posibilidad de hacer o de omitir lícitamente algo, que es más correcto hablar de “posibilidad” que de “facultad”, porque la atribución del mismo a un sujeto no implica necesariamente su ejercicio.

 

Es el poder, pretensión facultad o autorización que conforme a la norma tiene un sujeto frente a otro u otros sujetos, ya sea para determinar su propia actividad o para determinar la de aquellos.

 

El derecho subjetivo es una función del objetivo. El derecho objetivo y el derecho subjetivo están íntimamente relacionados, que se implican recíprocamente; no hay derecho  objetivo que no conceda facultades, ni derechos subjetivos que no dependan de una norma jurídica.

 

García Maynez.- Es la autorización concedida al pretensor por el precepto.

 

Ejemplos:

  • El vendedor de un bien mueble tiene derecho a recibir el precio por el mismo.
  • Todo trabajador tiene derecho a percibir el salario por su trabajo
  • El propietario de un terreno tiene derecho a disfrutarlo

 

 

C. DERECHO VIGENTE (FORMALMENTE VALIDO)

 

García Maynez, le denomina orden jurídico vigente al conjunto de normas imperativo-atributivas que en una cierta época y un país determinado la autoridad política considera obligatorias. El derecho vigente está integrado tanto por reglas de origen consuetudinario que el poder público reconoce, como por los preceptos que integran un orden jurídico formal.

 

En lo que toca al derecho escrito (legislado) su vigencia encuéntrase condicionada por la reunión de ciertos requisitos que la ley enumera.  Por ejemplo, de acuerdo a nuestra Constitución, son preceptos jurídicos obligatorios (vigentes) los aprobados por ambas Cámaras, sancionados por el Ejecutivo y publicados en  el D.O.F.

 

En lo que concierne al derecho consuetudinario, es indispensable que a una práctica social más o menos constante, se halle unida la convicción de que dicha práctica es obligatoria, y sea reconocida por el Estado. Este reconocimiento puede ser expresa o tácita; la primera aparece en los textos legales, como ocurre con algunos preceptos de nuestro derecho, y la segunda cuando los tribunales aplican la regla consuetudinaria a la solución de las controversias de que conocen.

 

Vigencia significa lo que sucede hoy; las normas jurídicas que se están aplicando ahora, en éste momento histórico por virtud del apoyo, fuerza o vigor con el que el Estado las impone o hace exigible, por eso se afirma que la vigencia es una especie de sello que el poder público imprime a las reglas de Derecho.

 

Para que una ley pierda su vigencia (total o parcialmente) es indispensable que otra posterior la abrogue o derogue, ya de manera expresa o en forma tácita.

 

En nuestro derecho, derogar es dejar sin valor ni efecto una parte de una ley en algunas de sus disposiciones; es decir, consiste en privar parcialmente la vigencia de una ley, mientras que abrogar es quitar la fuerza a la ley en todas sus partes.

 

 

D. DERECHO POSITIVO (EFICAZ, VIVIENTE, SOCIALMENTE VALIDO)

 

Se llama así al conjunto de normas jurídicas que efectivamente se observan en una época y lugar determinados aunque hayan dejado de estar vigentes o todavía no hayan sido elevados a tal categoría.

 

Frecuentemente se suele confundir los términos derecho positivo y derecho vigente, tal confusión es indebida. No todo derecho vigente es positivo, ni todo derecho positivo es vigente.

 

La vigencia es atributo puramente formal, el sello que el Estado imprime a las reglas jurídicas consuetudinarias, jurisprudenciales o legislativas sancionadas por él.  La positividad es un hecho que estriba en la observancia de cualquier precepto, vigente o no vigente; ejemplo: la costumbre no aceptada por la autoridad política es derecho positivo, pero carece de validez formal.  Por el contrario, las disposiciones que el legislador crea tienen vigencia en todo caso, más no siempre son acatadas.  La circunstancia de que una ley no sea obedecida, no quita a ésta su vigencia mientras otra ley no lo derogue.

 

 

E. DERECHO NATURAL (INTRÍNSECAMENTE VÁLIDO O JUSTO)

 

Moto Salazar lo define como el conjunto de máximas fundamentadas en la justicia, la equidad y el sentido común que se imponen al legislador mismo y nace de las exigencias de la naturaleza biológica, racional y social del hombre.

 

Villoro por su parte define al Derecho Natural como el conjunto de principios fundamentales de carácter moral o axiológicos que sirven de base a las Instituciones del Derecho Positivo.

 

García Maynez, por su parte nos da la diferencia entre el Derecho Positivo y el Derecho Natural, y lo hace radicar acertadamente en el distinto fundamento de su validez, el natural vale por sí mismo, pues se considera intrínsecamente justo, el positivo atiende a un valor formal sin tomar en consideración la justicia o injusticia de su contenido.

 

El valor de las normas del Derecho Natural no dependen de elementos extrínsecos, vale y obliga no porque lo haya creado una autoridad política sino por la justicia intrínseca de su contenido. Es el derecho intrínsecamente justo, el que vale por sí mismo.

 

Esta denominación de intrínsecamente válido para el natural no debe significar que tal derecho está integrado por normas eternas, inmutables e inmodificables, sino que su contenido puede cambiar en función de la realidad social, de circunstancias históricas concretas; es decir, debemos ver en el Derecho Natural la regulación justa de cualquier situación concreta presente o venidera por lo que sus contenidos pueden variar de acuerdo con las condiciones y exigencias siempre nuevas, sin que ello implique la negación de una serie de principios supremos y universales que valen por sí mismos y deben servir de inspiración para la solución de casos singulares y las normas a éstos aplicables.

 

Ejemplo

  • Todo ser humano tiene derecho a profesar la religión que más le agrade.
  • Todo reo tiene derecho a que se respete su dignidad humana
  • Todo ser humano tiene derecho a la libertad

 

1.3       La presencia cotidiana del Derecho

 

Quizá la forma más característica de comunicación humana es el lenguaje, con éste manifestamos nuestro modo de pensar, nuestras emociones y, en general, nuestra visión del mundo.  Precisamente en nuestro lenguaje coloquial utilizamos con frecuencia la palabra “derecho”.  Así, se han vuelto comunes expresiones “Tengo derecho a...”; “No hay derecho...”; “Es conforme a derecho”; “Por derecho propio...”

 

Esta circunstancia revela que el Derecho es una realidad que se encuentra presente en nuestra vida y por ello nuestro lenguaje la alude, tengamos o no conciencia de ella.  Es obvio que el derecho y con éste los fenómenos jurídicos (del latín iuridicus, lo que atañe o se ajusta al Derecho) afecten directamente nuestra existencia.  La pregunta ahora es: ¿Cómo la afectan?

 

En una primera aproximación, notamos que el Derecho se presenta como una realidad a la que el lenguaje alude, y en la que de forma constante consideramos un hecho la presencia e interacción con los demás, porque cuando nos referimos al Derecho siempre, o casi siempre, queremos reafirmar una situación o estado específico de nuestra persona dentro del grupo social al que pertenecemos.  De ahí que cuando decimos “tener derecho a algo”, estamos considerando que podemos actuar de una forma determinada o disponer como mejor nos parezca de determinados objetos o bienes; de igual manera, cuando señalamos que “algo es conforme a derecho”, estamos haciendo referencia a acciones que se justifican o legitiman en función de parámetros que nos indican que esa acción es posible o correcto.

 

Sin embargo, conviene percatarse de que todas estas situaciones tienen un carácter relacional.  Afirmar, como lo hacemos a diario en nuestra vida y en nuestra comunicación con los demás, que se tiene derecho a algo o que alguien puede actuar de tal o cual modo, no es más que justificar y legitimar nuestras acciones o comportamientos en relación con los otros.  Es decir, que el Derecho se refiere siempre, en forma directa o indirecta, a acciones u omisiones humanas que implican una necesaria relación con los que nos rodean.

 

En tal entendido, la sola expresión “derecho” nos indica varias cosas: que hay una realidad a la cual se alude y que esa realidad se manifiesta en nuestra vida social, es decir, en nuestra relación o comportamiento con los demás, reafirmándose así la presencia cotidiana e ineludible del Derecho.

 

Carlos Santiago Nino denomina a esta constante manifestación de lo jurídico en nuestras vidas, como la omnipresencia del Derecho, omni-presencia que se manifiesta en los actos más simples y que va creciendo en importancia a medida que éstos pueden afectar o involucrarnos de una forma determinada con los demás.  Por ejemplo, el solo hecho de salir todos los días de nuestras casas y dirigirnos hacia el trabajo; el hacer uso del transporte público o de uno propio y recibir un salario por el trabajo que hacemos, son todas acciones afectadas por el Derecho.

 

Esta situación la percibimos, sobre todo, cuando la legitimidad de nuestras acciones se pone en duda o su realización en peligro, entonces nos referimos a ellas utilizando la expresión “derecho”.  En esos casos las aludimos del modo siguiente: tengo derecho a trabajar y a transitar libremente por las calles; como ciudadano me asiste el derecho de hacer uso del transporte público; como propietario de mi automóvil puedo, por derecho propio, utilizarlo en mi traslado, y los demás no podrán disponer de éste, no tienen derecho a usarlo sin mi consentimiento; es conforme a derecho recibir un pago o percibir un salario por el trabajo realizado.

 

Conviene subrayar que hacemos referencia a nuestro derecho o al Derecho en general cuando nos vemos en la necesidad de defender, proteger o exigir algún bien (cosa o hecho) de las acciones o cuestionamientos de otros miembros del grupo social o del poder socialmente organizado (cosas o acontecimientos en apariencia nimios o comunes, como poseer y vivir en nuestra casa o circular por las calles).  Es evidente que en la medida en que ese bien pueda  afectar o verse afectado por los demás nos acercaremos cada vez más al Derecho, incluyendo el solo empleo del lenguaje.  Considérese, verbigracia, acciones de tanta trascendencia social para las personas, como contraer matrimonio, comprar una propiedad, tener hijos, adoptarlos o morir.  En éstas hay una presencia acentuada de lo jurídico, aunque ignoremos el porqué.

 

 

1.4.      Función e Importancia del derecho


La función original del derecho

 

En primera instancia, el hombre requiere de la sociedad por la mera necesidad de supervivencia.  Tal circunstancia constriñe al hombre a una vida comunitaria que no sólo se limita a la existencia biológica, pues desde los primeros contactos de éste con su entorno recibe una serie de influencias culturales dadas por el lenguaje y la convivencia que establece con los demás desde el mismo seno materno; esto, evidentemente, dota al ser humano de elementos para interpretar el mundo en que se encuentra. La necesidad de supervivencia es un aspecto que la sola existencia del hombre impone y su condición no permite satisfaga por sí mismo, produciendo una obvia dependencia respecto de los otros.  La constatación de este hecho explica, en primera instancia, la presencia de la dimensión social del hombre como una necesidad impuesta en función de su existencia biológica, condición sine qua non para realizar (hacer) su vida.

 

Las causas biológicas vinculadas con la necesidad de supervivencia, por las que el hombre se desarrolla en sociedad no bastan para explicar su dimensión social. Otra razón propia de la condición humana determina con enorme fuerza tal dimensión, y es que la vida del hombre no se presenta como algo predeterminado, sino que éste se va dando gracias al hacer humano.  La vida –opina Recaséns Siches- “...es un hacerse a sí mismo, porque la vida no nos es dada hecha; es tarea; tenemos que hacérnosla en cada instante cada uno de los seres humanos”.

 

Efectivamente, la vida es un hacer permanentemente, hacer que implica, a su vez, una permanente toma de decisiones, inclusive la decisión de no hacer.  Es este constante decidir hacer o no hacer lo que permite identificar el libre albedrío humano, capacidad de optar, que está dada singularmente a la raza humana.

 

Este hacer, o mejor aún, este decidir u optar que es característico de la vida humana, se convierte en una necesidad que no se agota en el hacer para sobrevivir. Porque el tercer elemento que nos impulsa a lo social es otra característica singularmente humana: la capacidad de proponernos fines propios e individuales, esto es, un hacer distinto del que está motivado por la supervivencia, un hacer que nos diferencia, como casi ninguna otra cualidad, del resto de los animales que habitan el mundo, es un hacer no impulsado por el instinto de vivir, sino por el vivir para algo.  En consecuencia, si bien el hacer inmediato tiene que ver con nuestra sola supervivencia como condición de la que dependen el resto de las actividades humanas, todo otro hacer es de forma obligada la realización de fines, mayores o menores, que son creación humana: cultura.  El hombre y sólo él es hacedor de cultura.

 

Las necesidades de sobrevivir, decidir (libre albedrío) y proponerse fines propios (autonomía)se convierten en intereses que la sociedad ayuda a realizar y que nosotros hemos caracterizado como intereses primigenios.  Es decir, situaciones que con independencia de cualquier otra condición hacen del hombre un ser social y que se producen, reproducen, presentan en toda sociedad, sea ésta primitiva o compleja.

 

Estas necesidades se han caracterizado como intereses en la medida en que son situaciones objetivizadas por el hombre, es decir, han sido concebidas como provechosas y, mejor aún, como convenientes.  Giorgio del Vicchio en este sentido ha afirmado: “Ante todo, la evolución jurídica representa el paso de la elaboración espontánea, instintiva e inconsciente (o semiinconsciente), a la elaboración deliberada, reflexiva y consciente. El derecho nace de manera espontánea casi como un producto orgánico, sin ser precedido por una deliberación consciente.”

 

Resumiendo lo dicho hasta aquí podemos establecer que: el hombre posee necesidades primigenias que lo hacen un ser social, éstas tienen que ver con su supervivencia, el permanente decidir para hacer su vida y la realización de fines propios, que tales necesidades al objetivizarse se convierten en intereses primigenios, esto es, en situaciones convenientes para el hombre y que la convivencia social ayuda a hacer posibles.  Empero, es el propio hombre en lo individual y social el que, paradójicamente, puede poner en peligro esos intereses.  Para evitarlo las sociedades instituyen reglas de comportamiento que facilitan una convivencia social que asegure sus intereses primigenios.

 

La sociedad regulará entonces, de modo especial, aquellas conductas sociales que pudieran afectar o interferir la realización de tales intereses.  Así, en una primera aproximación, la función original del Derecho nos permite concebirlo como un instrumento que regula la conducta o el comportamiento social de los hombres para facilitar una convivencia que asegure sus intereses primigenios.

 

El Derecho no es la única forma de regular conductas sociales, mas es la que aquí nos interesa, y por sí misma nos irá mostrando las peculiaridades que lo distinguen de otras regulaciones de conducta que rigen y protegen, a la vez, otra clase de intereses.  Nos referimos a sistemas de conducta que se realizan de un modo distinto al Derecho, por no ser su objetivo principal garantizar los intereses primigenios del hombre en sociedad.

 

Estamos haciendo alusión a ordenamientos que, vía preceptos religiosos o de moral individual o social, que si bien es cierto, son también reglas de conducta y en eso se asimilan al Derecho, en virtud de la función que desempeñan, poseen un modo de realización distinto al de las reglas jurídicas. No obstante ello, es posible, como de hecho sucede, que estas reglas de conducta coincidan y convivan en la realidad social.  No debe dejar de mencionarse que en sus primeras manifestaciones era difícil distinguir al Derecho de las reglas de conducta religiosas, y tocaba a los ministros de culto la aplicación de ambas.

 

La función original del Derecho explica la aparición de éste en cualquier sociedad, primitiva o compleja, asegurando intereses primigenios que el hombre posee, intereses que surgen en virtud de las necesidades producidas por la propia condición humana.  Éstas son tres: la supervivencia, el libre albedrío y la capacidad que tiene el hombre de proponerse fines, mismas que se suscitan en la vida social.  Cabe recordar que el Derecho es sólo uno de los varios modos de regular la conducta social, pues existen otras reglas de conducta, como las religiosas o los convencionalismos sociales que también rigen el comportamiento humano, pero cabe diferenciarlas de las jurídicas porque no persiguen como fin principal el aseguramiento de los intereses primigenios a los que antes hemos hecho alusión. Aunque, convendría continuar preguntándonos: ¿Cuál es el modo característico de las reglas que constituyen el Derecho?

 

Importancia del derecho

 

Ahora bien, ante todo lo tratado, ante el especial carácter que tiene el derecho nos surge la pregunta: cual es su verdadera importancia? En qué radica el interés general sobre su realidad? Por qué el derecho es tan importante?


Esos interrogantes tienen en realidad varias respuestas.


En primer lugar el derecho está presente en todas las épocas de nuestra vida como persona y aun antes de nacer y después de morir.

 

Actos tan cotidianos como caminar por el andén, hacer una compra en un almacén, hacer un alto en un semáforo, matricularse en un centro educativo, tener relaciones afectivas o sentimentales etc, etc, tienen todos algo que ver, por lo menos muy indirectamente con lo jurídico. Fijemos nuestra atención en los ejemplos dados para concluir que en todos ellos podemos exigir de alguna(s) otra(s) persona(s), un comportamiento o una conducta, y a su vez pueden exigirnos a nosotros un comportamiento o conducta. Pero para que esas exigencias puedan hacerse se requiere, obviamente, la existencia de un conjunto de reglas o normas en virtud de las cuales dados unos hechos o presupuestos de hecho nazca la posibilidad de "reclamar o quedar sujetos a una reclamación".


Y en todo esto juega papel fundamental la libertad. La libertad como esencia propia de la conducta humana, inmanente al hombre, ligada a él inexorablemente, pero sobre todo, respaldada, garantizada, protegida e incentivada por el ordenamiento jurídico. Esa libertad, considerada como poder de la voluntad para autodeterminarse, dadas unas condiciones. Pero el derecho no sólo la garantiza y la protege sino que se basa en ella para poder existir. Sin esa facultad de la voluntad para escoger el camino de su actuar, para elegir entre algo bueno o algo malo, entre lo permitido y prohibido, el derecho sería totalmente diferente, no existiría como lo concebimos hoy. En otras palabras pasaría a ser tanto así como un conjunto de reglas del ser que sólo describiría el mundo natural o la actuación humana.


Pero, al garantizar y proteger nuestra libertad, y al basarse en ella para prescribir conductas debidas, el derecho adquiere su real magnitud de regulador social y determinante individual.


Todo lo anterior aclarando que las normas reguladoras de esas conductas pueden ser no sólo de carácter jurídico. Por ejemplo cuando un amigo le pide a otro un dinero en préstamo, una norma moral de contenido bíblico le estaría autorizando para exigirle que no le rechace y que efectivamente le preste ("Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehuses" -Mateo 5-42-). La diferencia es que la transgresión de esta norma conlleva una sanción moral y no jurídica. Al contrario las reclamaciones basadas en normas jurídicas "son aquellas en que podemos pedir la ayuda de una autoridad o de un Tribunal para satisfacerlas..". Y este último es otro punto que hace importante el derecho para nuestra coexistencia en sociedad, pues al señalarnos nuestros deberes o facultades, también nos garantiza la forma de hacerlos efectivos.


Por otro lado es en este punto citable la opinión de JACINTO PALLARES quien expresa que "si el derecho desapareciera la sociedad sólo duraría el tiempo necesario para su propia destrucción".


Porque el derecho está unido de manera indisoluble con la sociedad, al punto que uno y otro no pueden existir separadamente.


Todo lo anterior sin hacer referencia a la tendencia que identificaría derecho con estado, pues desde ese punto de vista se nos abrirían las puertas a los comentarios más diversos.

 

 1.5       El lenguaje del Derecho

 

Sabemos ya que el Derecho se ubica en el mundo de la vida social y cumple la función original de regular conductas que pudieran comprometer los intereses primigenios del hombre, es decir, las necesidades que su condición biológica (supervivencia) y psicológica (libre albedrío y autonomía) imponen.  Estos intereses para concretarse han menester de lo social, de la presencia, colaboración y participación de los otros.  No debemos olvidar que entre mayor es nuestra relación con los demás la presencia del Derecho se acrecienta.

 

El Derecho se ocupa de facilitar la necesaria vinculación o colaboración social y, por supuesto, el garantizar que no se interfiera con la realización de tales intereses primigenios.  Esta garantía implica una regulación, el establecimiento de un determinado orden que formalice con precisión las facultades y los límites de quienes conviven en sociedad. ¿De qué medio se vale el Derecho para facilitar la vinculación o colaboración social necesaria, y garantizar la no interferencia entre los fines e intereses individuales y/o colectivos? Pues bien, el Derecho utiliza un lenguaje, es decir, posee un modo de expresarse, al igual que sucede con las otras formas de regular conductas (la religión, la moral, los convencionalismos sociales, etc.). Este lenguaje común es el de las normas, es lenguaje normativo.

 

La palabra norma, en una primera acepción, significa: “escuadra para arreglar y ajustar maderos, piedra u otras cosas”. Por extensión, una norma es “la regla, la pauta que se debe seguir o a que se deben ajustar las conductas, tareas o actividades”. Así, el Derecho al normar fija, establece, ajusta la conducta social que puede afectar los intereses humanos primigenios. En suma: el Derecho a través de las normas jurídicas está indicando, prescribiendo, qué pautas o conductas sociales deben seguirse. El Derecho no describe cuáles son las conductas que son o se dan de hecho en la realidad. Las normas jurídicas, señala Carlos S. Nino, son un caso del uso prescriptivo del lenguaje.

 

García Maynez apunta que la palabra norma suele utilizarse en dos sentidos, uno amplio (lato sensu) y otro restringido (stricto sensu).  El uso de la palabra en sentido amplio recibe el nombre de regla práctica y consiste en la prescripción de determinados medios a efecto de realizar ciertos fines. Así, cuando se dice, según García Maynez “...que para ir de un punto a otro por el camino más corto es necesario seguir la línea recta, formularé una regla técnica”. Contrariamente, cuando en sentido restringido utilizamos la palabra norma, nos referimos a las reglas de comportamiento cuyo cumplimiento tiene un carácter obligatorio –y no potestativo como las reglas técnicas-, esto es, impone deberes o conceden facultades. “Si afirmo –continúa el autor citado-: “debes honrar a tus padres”, expresaré una norma.”

 

Las reglas prácticas se expresan formalmente como juicios enunciativos, porque describen lo que es, denotan el carácter contingente o necesario de los fenómenos sucedidos en la realidad; en cambio, las normas en sentido estricto son juicios normativos, es decir, son reglas de conducta que imponen un modo determinado de comportamiento, o sea, se ocupan del deber ser, del deber ser de alguien.

 

La norma tiene sentido en la medida que prescribe una conducta debida por alguien.

 

En consecuencia, el modo característico de las reglas de Derecho es el normativo, o sea, ordenar, determinar, prescribir las conductas sociales que los hombres deben adoptar en función de preservar o proteger ciertos intereses. De tal suerte, el lenguaje del Derecho al ordenar impone conductas, no sugiere, determina lo que debe o no hacerse. Sin embargo, toda regla de conducta hace uso de las normas, del lenguaje normativo.

 

 1.6       El Derecho como fenómeno social, cultural, histórico y político

 

El Derecho se presenta antes que nada como un producto o fenómeno social. Ello implica que:

                                                                                                  

a)      El Derecho es creación humana y por lo tanto surge como un instrumento que adopta las virtudes e imperfecciones de los hombres.

b)      El Derecho es creación humana de carácter social, esto es, se expresa en las relaciones con los demás, en la vida comunitaria.  De ahí que su función original se dirija a facilitar la convivencia social que asegure los intereses primigenios del hombre.

c)      El Derecho es instrumento creado por el hombre que de suyo posee un valor, al cumplir una función social, la cual realiza al instaurar un determinado orden, seguridad e igualdad jurídicas.

d)      El Derecho, también, en tanto que instrumento, se constituye en un medio por el que la sociedad o el grupo en el poder y su organización estatal expresan un sistema de valores que las normas jurídicas realizan a través del orden, la seguridad y la igualdad.  Los valores jurídicos son instrumentos para la expresión de otros valores.  El Derecho, en consecuencia, no es ni bueno ni malo en sí mismo: es sólo un medio creado por y para el servicio de los hombres.

e)      Por tanto, el Derecho es orden, paz social, ámbito de acción y situación determinada por la ley que cada sociedad pone al servicio de ciertos fines o valores.  Depende de los hombres que el Derecho contribuya al cambio y a la mejora social.

 

El Derecho es por todo lo anterior un producto cultural. Ello significa que:

 

a)      Es resultado del hacer colectivo de hombres en interacción social, de tal manera que adopta y expresa los caracteres culturales de la sociedad de la que forma parte.

b)      El Derecho es producto de un hacer que, si bien en su función original permite garantizar la supervivencia, es además reflejo de los valores superiores de cada sociedad.

 

El Derecho aparece como un producto histórico. En consecuencia:

 

a)      Acontece en un tiempo social, se realiza en la historia.

b)      El Derecho como fenómeno social, cultural e histórico muestra las preocupaciones, intereses, valores e ideales de la sociedad de cada época y lugar determinado.

c)      El Derecho, como cualquier instrumento social, puede evolucionar e involucionar. No existe un necesario desarrollo positivo, porque ello depende de las conquistas históricas colectivas, del hacer de cada sociedad.

d)      En este sentido, el Derecho es reflejo de la civilización, es decir, del grado de desarrollo de cada comunidad.

 

El Derecho es también un fenómeno político, es decir:

 

a)      Expresa las relaciones de poder en una sociedad, que a su vez se refieren a los fenómenos de mando y obediencia.

b)      El Derecho es normatividad coactiva, lo que significa que puede imponerse por la fuerza.

c)      El Derecho requiere de un poder soberano, esto es, de la utilización de la fuerza para garantizar la eficacia de sus prescripciones.

d)      Por lo tanto, el Derecho se ve afectado por las circunstancias políticas en que se da, por las relaciones de poder en que se gesta y, en consecuencia, requiere como el poder mismo de una justificación que se refleje en aceptación –aun mínima- por parte de quienes están sujetos a sus mandatos.

e)      Si la autoridad como garantizadora de la observancia coactiva del Derecho es cuestionado en su legitimidad, el Derecho, a su vez, se ve afectado en su validez moral.

 

http://definicionesderecho.blogspot.com/2008/02/definiciones-e-importancia-del-derecho.html

Por agarcia - Publicado en: Introducción al Derecho
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