Órganos de representación estatal del D.I.P

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ÓRGANOS DE REPRESENTACION ESTATAL DEL D.I.P.

ÓRGANOS NACIONALES O ESTATALES

1. Jefe de Estado.

En el plano internacional le corresponde el llamado ius representationis, consistente en la dirección de la política exterior, la conclusión de Tratados, la facultad de enviar y recibir agentes diplomáticos y consulares.

El Jefe de Estado goza internacionalmente de un estatus privilegiado cuando visita a otros Estados.

Ese estatus privilegiado incluye:

-          Respeto a su persona: Está exento de medidas coercitivas, y esta inviolabilidad se extiende a su familia, a su séquito, a su residencia, a su propiedad, equipaje y correspondencia.

-          Inmunidad de jurisdicción penal y civil: No es posible arrestarlo ni citarlo ante tribunales extranjeros.

-          Está exento del pago de impuestos.

Los miembros de la comitiva oficial de un Jefe de Estado que lo acompañan en sus viajes al extranjero, gozan de los mismos privilegios e inmunidades que éste. Estos privilegios también se hacen extensivos a la familia que los acompañan.

Los privilegios de los Jefes de Estado son normas consuetudinarias internacionales.

2. El Ministro de Relaciones Exteriores.

Dirige la política exterior del país bajo la autoridad del Jefe de Estado (o del Parlamento de los países parlamentarios).

Su función es dirigir las relaciones exteriores, y es el jefe de todo el servicio diplomático y consular.

También tiene la facultad de acreditar a los encargados de negocio y recibir las cartas credenciales de los que sean enviados por otros Estados.

El Servicio Exterior Mexicano se rige por la Ley Orgánica del Servicio Exterior Mexicano, vigente desde el 8 de abril de 1982.

Las inmunidades y privilegios del Ministro de Relaciones Exteriores se encuentran reguladas por la costumbre internacional.

Goza de inviolabilidad personal, inmunidad civil y penal. Por razones de cortesía se le concede franquicia para su equipaje e inviolabilidad para su familia y su séquito personal.

3. Los Agentes Diplomáticos.

La práctica de enviarse representantes los Estados es bastante antigua. Sin embargo, el carácter de permanencia en las misiones comienza a surgir a mediados del siglo XVII.

Es evidente que sólo los Estados soberanos pueden enviar y recibir agentes diplomáticos. El derecho de legación puede establecerse cuando hay acuerdo entre las partes.

Esta materia está codificada. Bajo los auspicios de Naciones Unidas se celebró en Viena, del 2 de marzo al 14 de abril de 1961, una conferencia sobre Relaciones Diplomáticas, cuyo resultado fue la firma de la Convención el 18 de abril de 1961, que entró en vigor el 24 de abril de 1964.

Las funciones de los Agentes Diplomáticos son muy numerosas, las más importantes de acuerdo con el artículo 3 de la Convención de Viena son:

a)      Representar al Estado acreditante ante el Estado receptor.

b)      Proteger en el Estado receptor los intereses del Estado acreditante y de sus nacionales.

c)      Negociar con el gobierno del Estado receptor.

d)      Recoger información por medios lícitos en el Estado receptor y enviarla al acreditante. (Por ello se dice que los embajadores son “espías públicos. Son hombres honrados enviados al extranjero a mentir por la causa de su país.)

e)      Fomentar las relaciones amistosas, económicas, culturales y científicas entre el Estado receptor y el acreditante (art. 43 L. del S.E.M.).

Según el artículo 14 de la Convención, los Jefes de Misiones se dividen en tres clases:

a)      Embajadores o nuncios acreditados ante los Jefes de Estado y otros jefes de misión de rango equivalente. (Son los Altos Comisionados de la Commonwealth y los altos representantes de la Communauté). Esto se hizo para satisfacer a Inglaterra y Francia.

b)      Enviados, ministros o internuncios acreditados ante los jefes de Estado.

c)      Encargados de negocios acreditados ante los Ministros de Relaciones Exteriores.

Entre las diferentes categorías hay diferencias de etiqueta.

El hecho de nombrar embajadores para las relaciones recíprocas, se extendió mucho después de la II Guerra Mundial.

Según el artículo 4 de la Ley del Servicio Exterior Mexicano, la rama diplomática-consular comprende los siguientes rangos:

  1. Embajador
  2. Ministro
  3. Consejero
  4. Primer Secretario
  5. Segundo Secretario
  6. Tercer Secretario
  7. Agregado Diplomático

El artículo 12 dispone que las misiones diplomáticas de México ante gobiernos extranjeros tendrán el rango de embajadas, y ante organismos internacionales, el de misiones permanentes; las representaciones consulares tendrán el rango de consulados generales, consulados, agencias consulares y consulados honorarios.

COMIENZO DE LA MISIÓN DIPLOMÁTICA

Tanto el establecimiento de Relaciones Diplomáticas, como el de misiones permanentes, tiene lugar por mutuo consentimiento, y lo mismo puede decirse del nivel de representaciones.

Hay dos principios fundamentales que dominan todo el derecho diplomático:

a) La discrecionalidad: En el sentido de que el Estado puede establecer o no relaciones diplomáticas, fijar libremente el nivel de sus misiones, aceptar o rechazar a las personas que le sean propuestas por otros Estados para cargos diplomáticos, etc.

b) La Reciprocidad: Que significa que normalmente el Estado dará a los diplomáticos de otros, el trato que los suyos reciban en aquellos.

Un país puede manifestar su disgusto a otro, degradando su propia misión diplomática, llamando por ejemplo “para consulta” al embajador y dejando al frente de la misión a un agente de menor rango.

El Placet.- Cuando un Estado desea enviar determinada persona como Jefe de Misión, debe solicitar previamente al Estado receptor su “placet”, es decir, comunicar su nombre para asegurarse de que es persona grata. Si el placet no es concedido debe procederse al nombramiento de otra persona, y aun en el caso de que sea concedido, nada impide que el Estado receptor pueda retirarlo en cualquier momento y solicitar que el diplomático sea llamado a su país (art. 4 Convención de Viena).

Los otros miembros de la misión pueden ser nombrados libremente por el Estado acreditante, sin tener que someter anticipadamente sus nombres al Estado receptor, pero éste se reserva la posibilidad de declararlos “persona non grata”, con los mismos efectos que para el Jefe de Misión.

En el caso de agregados militares, navales o aéreos, el Estado receptor puede solicitar que sus nombres sean sometidos previamente a su aprobación. (Art. 7 Convención de Viena)

El artículo 9 de la Convención de Viena dispone que el Estado receptor podrá, en cualquier momento y sin tener que exponer los motivos de su decisión, comunicar al Estado acreditante que cualquier miembro del personal diplomático de la misión es persona non grata. El Estado acreditante tiene que retirar a esa persona.

La Convención de Viena también ha aprobado, por consideraciones de orden económico y técnico de formación de personal, para conceder facilidades a los nuevos Estados y a los económicamente débiles, acreditar a un jefe de misión ante dos o más Estados, o bien destinar a ellos a cualquier miembro del personal diplomático, con el consentimiento de los Estados receptores. En este caso podrá establecer una misión diplomática dirigida por un encargado de negocios ad interim en cada uno de los Estados en que el jefe de misión no tengo su sede permanente.

El jefe de misión o cualquier miembro del personal diplomático de la misión podrá representar al Estado acreditante ante cualquier organización internacional. (Art. 5 Convención de Viena)

También permite que dos o más Estados podrán acreditar a la misma persona como jefe de misión ante un tercer Estado, salvo que el Estado receptor se oponga a ello (art. 6 Convención de Viena).

La Ley del Servicio Exterior Mexicano en su artículo 19 establece que la designación de Embajadores y Cónsules Generales la hará el Presidente de la República. (Ver fracc. II y III del art. 89 de la CPEUM).

Art. 20 de la LSEM.- Para ser designado Embajador o Cónsul General se requiere: ser mexicano por nacimiento, y no tener otra nacionalidad, estar en pleno goce de sus derechos civiles y políticos, ser mayor de 30 años de edad y reunir los méritos suficientes para el eficaz desempeño de su cargo.

Las designaciones de Jefes de misiones diplomáticas permanentes ante Estados y Organismos Internacionales, de Embajadores Especiales y de Cónsules Generales serán sometidas a la ratificación del Senado de la República, o en sus recesos, de la Comisión Permanente, según lo disponen los artículos 76 fracc. II, 78 fracc. VII y 89 fracc. III de la CPEUM. Sin este requisito la persona designada no podrá tomar posesión de su cargo. (Art. 23 LSEM).

Las Cartas Credenciales: Es el documento en que el Jefe de Estado acredita la personalidad de un Jefe de Misión ante un Estado extranjero. En el caso del encargado de Negocios quien firma las Cartas Credenciales es el Ministro de Relaciones Exteriores.

Cuando la persona en cuestión llega al Estado en que va a ejercer sus funciones, envía una copia de este documento al Ministro de Relaciones Exteriores, y luego el original ante el Jefe de Estado. Los encargados de negocios las presentan únicamente ante el Secretario de Asuntos Exteriores, puesto que sólo están acreditados ante él. (art. 13 Convención de Viena).

La fecha de presentación de las cartas credenciales tiene importancia entre los Agentes Diplomáticos de la misma categoría. El más antiguo es el Decano del Cuerpo Diplomático en cada Estado, con ciertas prerrogativas de orden protocolario, como la de ser considerado el portavoz del cuerpo diplomático cuando éste decide cualquier acción (Art. 16 Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas).

El artículo 10 de dicha Convención dispone que se notificará al Ministro de Relaciones Exteriores del Estado receptor: el nombramiento de los miembros de la misión, la llegada y salida definitiva de toda persona perteneciente a la familia de un miembro de la misión, o del servicio doméstico, así como la contratación y el despido de miembros de la misión o criados particulares que tengan derecho a privilegios o inmunidades.

PRIVILEGIOS E INMUNIDADES DIPLOMÁTICAS

Las misiones diplomáticas gozan de una serie de privilegios e inmunidades. La finalidad de las mismas no es beneficiar a los individuos, sino asegurar la realización efectiva de las funciones de las misiones diplomáticas en tanto representan al Estado. Estos privilegios e inmunidades están reconocidos en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.

Art. 20. La misión y su jefe tendrán derechos a colocar la bandera y el escudo del Estado acreditante en los locales de la misión, incluyendo la residencia del jefe de la misión, y en los medios de transporte de éste.

INMUNIDADES Y PRIVILEGIOS RELATIVOS A LAS COSAS

Art. 22. Los locales de la misión son inviolables y los agentes del Estado receptor no podrán penetrar en ellos son el consentimiento del jefe de la misión.

El Estado receptor tiene la obligación especial de adoptar todas las medidas adecuadas para proteger los locales de la misión contra toda intrusión o daño y evitar que se turbe la tranquilidad de la misión o se atente contra su dignidad.

Los locales de la misión, su mobiliario y demás bienes situados en ellos, así como los medios de transporte de la misión, no podrán ser objeto de registros, requisa, embargo o medida de ejecución.

Art. 23. El Estado acreditante y el Jefe de Misión están exentos de todos los impuestos y gravámenes nacionales, regionales o municipales, sobre los locales de la misión de que sean propietarios o inquilinos.

Art. 24. Los archivos y documentos de la misión son inviolables.

Art. 28. Los derechos y aranceles que perciba la misión por actos oficiales están exentos de todo impuesto o gravamen.

Art. 30. La residencia particular del agente diplomático es inviolable, y goza de la misma protección que los locales de la misión.

Sus documentos, su correspondencia, y sus bienes gozan igualmente de inviolabilidad.

INMUNIDADES Y PRIVILEGIOS RELATIVOS A LAS PERSONAS

Art. 29. La persona del agente diplomático es inviolable. No puede ser objeto de ninguna forma de detención o arresto. El Estado receptor lo tratará con el debido respeto y adoptará todas las medidas necesarias para impedir cualquier atentado contra su persona, su libertad o su dignidad.

Art. 31. El agente diplomático gozará de inmunidad de la jurisdicción penal del Estado receptor, así como de inmunidad de su jurisdicción civil y administrativa, excepto que se trate de acciones personales del agente diplomático, o actividades realizadas fuera de sus funciones oficiales.

El agente diplomático no está obligado a testificar.

No podrá ser objeto de ninguna medida de ejecución.

Art. 32. El Estado acreditante puede renunciar, de manera expresa, a la inmunidad de jurisdicción.

Si un agente diplomático o una persona que goce de inmunidad de jurisdicción entabla una acción judicial, no podrá luego invocar la inmunidad para cualquier reconvención relacionada con la demanda principal.

Art. 34. El agente diplomático está exento de todos los impuestos y gravámenes personales o reales, nacionales, regionales o municipales, con excepción de los que el mismo artículo señala.

Art. 36. Está exento de toda clase de derechos de aduanas, impuestos y gravámenes conexos, asimismo está exento de la inspección de su equipaje personal, a menos que haya motivos fundados para suponer que contiene objetos prohibidos.

Art. 37. Los miembros de la familia de un agente diplomático que formen parte de su casa, gozarán de los privilegios e inmunidades especificados de los art. 29 a 36, siempre que no sean nacionales del Estado receptor.

Los miembros del personal administrativo y técnico de la misión gozarán con sus familias de los privilegios e inmunidades mencionados en los arts. 29 al 35.

Los miembros del personal de servicio y criados particulares de los miembros de la misión, que no sean nacionales del Estado receptor, gozarán de inmunidad en el desempeño de sus funciones, y están exentos de impuestos y gravámenes sobre los salarios que perciban por sus servicios.

Art. 41. Todas las personas que gocen de privilegios e inmunidades deberán respetar las leyes y reglamentos del Estado receptor, y están obligados a no inmiscuirse en los asuntos internos de ese Estado.

Art. 42. El agente diplomático no ejercerá en el Estado receptor ninguna actividad profesional o comercial en provecho propio.

INMUNIDADES Y PRIVILEGIOS RELATIVOS AL EJERCICIO DE LA FUNCIÓN DIPLOMÁTICA

Art. 25. El Estado receptor dará toda la clase de facilidades para el desempeño de las funciones de la misión.

Art. 26. El Estado receptor garantizará a todos los miembros de la misión la libertad de circulación y de tránsito por su territorio.

Art. 27. El Estado receptor permitirá y protegerá la libre comunicación de la misión para todos los fines oficiales con su gobierno, con las demás misiones y consulados.

La correspondencia oficial de la misión es inviolable.

La valija diplomática no podrá ser abierta ni retenida.

El correo diplomático, que debe llevar consigo un documento oficial en el que conste su condición de tal y el número de bultos que constituyan la valija, estará protegido, en el desempeño de sus funciones, por el Estado receptor. Gozará de inviolabilidad personal y no podrá ser objeto de ninguna forma de detención o arresto.

CAUSAS DE TERMINACIÓN DE LA MISIÓN DIPLOMÁTICA

a)      Por cumplimiento del objeto de la misión o expiración del término de la misma. (Cuando se trate de misiones temporales)

b)      Por notificación del Estado acreditante al receptor de que las funciones del agente diplomático han terminado. (art. 43 Convención de Viena)

c)      Por retirada del Placet por parte del Estado receptor al agente diplomático. (Art. 43 Convención de Viena)

d)      Por ruptura de relaciones diplomáticas. La Convención en el art. 45 dispone que en este caso el Estado acreditante puede confiar la protección de sus intereses y de los intereses de sus nacionales a un tercer Estado, aceptado por el Estado receptor.

e)      Por muerte del agente diplomático.

f)       Por cambio de cualquiera de los jefes de Estado.

g)      Por desaparición de uno de los Estados.

h)      Por haber surgido un Estado de Guerra entre los dos Estados. En este caso el art. 44 de la Convención de Viena establece que el Estado receptor deberá dar facilidades para que los miembros de la misión y sus familiares, que no sean nacionales del Estado receptor, puedan salir de su territorio lo más pronto posible.

PROTECCION A DIPLOMÁTICAS

La forma en que se ha extendido el terrorismo y otros delitos internacionales en contra de diplomáticos, ha hecho que las Naciones Unidas se ocupen de protegerlos.

Por ello el 14 de septiembre de 1973, las Naciones Unidas adoptaron la Convención sobre la prevención y el castigo de delitos contra personas internacionalmente protegidas, inclusive los agentes diplomáticos.

Esta Convención entró en vigor el 20 de febrero de 1977. Se público en el D.O.F. el 29 de marzo de 1977.

EL DERECHO DE ASILO

El asilo es una institución muy antigua que tiene un origen religioso. Se desarrolla en el seno de la iglesia católica desde sus inicios.

Es una institución en virtud de la cual una persona puede escapar de la jurisdicción de su país, ya sea huyendo a otro país (asilo territorial) o refugiándose en una embajada (asilo diplomático), o en un barco o un avión de un país extranjero.

Convención de los Estados Americanos sobre Asilo.

Firmada en La Habana, el 20 de febrero de 1928.

Art. 1.- No es lícito a los Estados dar asilo en legaciones, navíos de guerra, campamentos o aeronaves militares, a personas acusadas o condenadas por delitos comunes ni a desertores de tierra y mar. Estas personas deberán ser entregadas tan pronto como lo requiera el gobierno local, mediante extradición, en la forma que lo establezcan los tratados, convenciones o la Constitución y las leyes del país de refugio.

Art. 2.- El asilo de delincuentes políticos en legaciones, navíos de guerra, campamentos, o aeronaves militares, será respetado en la medida en que, como un derecho o por humanitaria tolerancia, lo admiten el uso, las Convenciones o las leyes del país de refugio, y sólo se concederá en casos de urgencia y por el tiempo estrictamente indispensable para que el asilado se ponga de otra manera en seguridad.

Inmediatamente después de concedida el asilo, el funcionario lo comunicará al Ministro de Relaciones Exteriores del Estado del asilado.

El gobierno del Estado podrá exigir que el asilado sea puesto fuera del territorio nacional a la brevedad posible, y el agente diplomático del país que hubiere acordado el asilo, podrá a su vez exigir las garantías necesarias para que el refugiado salga del país respetándose la inviolabilidad de su persona.

Los Estados no están obligados a pagar los gastos por aquel que concede el asilo.

El Asilo Territorial

El Estado tiene la facultad discrecional de otorgarlo o no. Tal facultad puede estar limitada por los Tratados de Extradición.

Declaración sobre asilo territorial.

Adoptada por la Asamblea General de Naciones Unidas en su resolución 2312 (XXII), del 14 de diciembre de 1967.

Establece que en caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo.

Corresponde al Estado que concede el asilo calificar las causas que lo motivan.

Convención de los Estados Americanos sobre Asilo Territorial.

Firmada en Caracas, el 28 de marzo de 1954.

Dispone que todo Estado tiene derecho, en ejercicio de su soberanía, a admitir dentro de su territorio a las personas que juzgue conveniente, sin que por el ejercicio de este derecho ningún otro Estado pueda hacer reclamo alguno.

Establece que no es procedente la extradición cuando se trate de personas perseguidas por delitos políticos.

El Asilo Diplomático

Es cuando el perseguido busca refugio en una embajada de un país extranjero. Se concede por lo general a perseguidos de tipo político.

Convención de los Estados Americanos sobre Asilo Diplomático.

Firmada en Caracas, el 28 de marzo de 1954.

Para los fines de la Convención, legación es toda sede de misión diplomática ordinaria, la residencia de los jefes de la misión y los locales habilitados por ellos para habitación de los asilados cuando el número de éstos excede la capacidad normal de los edificios.

Todo Estado tiene derecho a conceder asilo, pero no está obligado a otorgarlo, ni a declarar por qué lo niega.

No es lítico conceder asilo a personas que al tiempo de solicitarlo se encuentren inculpadas o procesadas ante tribunales competentes y por delitos comunes, o estén condenados por tales delitos.

Corresponde al Estado asilante la calificación de la naturaleza del delito o de los actos de persecución.

El asilo sólo podrá ser concedido en casos de urgencia.

Corresponde al Estado asilante apreciar si se trata de un caso de urgencia.

El agente diplomático, jefe de navío de guerra, campamento o aeronave militar, después de concedido el asilo, y a la brevedad posible, lo comunicará al Ministro de Relaciones Exteriores del Estado territorial o a la autoridad administrativa del lugar, si el hecho hubiere ocurrido fuera de la capital.

El gobierno del Estado territorial deberá otorgar un salvoconducto y las garantías que sean necesarias, para que el asilado sea retirado del país.

Convención sobre Asilo Político

Adoptada el 26 de diciembre de 1933. Entró en vigor el 28 de marzo de 1935.

Sustituye el art. 1 de la Convención de la Habana sobre Derecho de Asilo, de 20 de febrero de 1928.

Art. 2.- La calificación de la delincuencia política corresponde al Estado que presta el asilo.

Como institución humanitaria no está sujeta a reciprocidad.

Tratado sobre Asilo y Refugio Político

Firmado en Montevideo, el 4 de agosto de 1939.

Establece que el asilo sólo puede concederse en las embajadas, legaciones, buques de guerra, campamentos o aeronaves militares, exclusivamente a los perseguidos por motivos o delitos políticos y por delitos políticos concurrentes en que no proceda la extradición.

La calificación de las causas que motivan el asilo corresponde al Estado que lo concede.

INTERCAMBIO CONSULAR

Funcionario Consular significa cualquier persona, incluyendo el Jefe de un puesto consular, a quien ha sido confiado el ejercicio de las funciones consulares.

Tal definición está contenida en la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares, de 24 de abril de 1963, que entró en vigor el 19 de marzo ce 1967.

También define como jefe de oficina consular a la persona encargada de desempeñar esa función.

El establecimiento de relaciones consulares entre Estados se efectuará por consentimiento mutuo. (Art. 2 fracc. 1 Convención)

El consentimiento otorgado para el establecimiento de relaciones diplomáticas entre dos Estados implicará el consentimiento para el establecimiento de relaciones consulares. (Art. 2 fracc. 2 Convención)

La ruptura de relaciones diplomáticas no entrañará, ipso facto, la ruptura de relaciones consulares. (Art. 2 fracc. 3 Convención)

Los funcionarios consulares no tienen carácter representativo, como los agentes diplomáticos.

Funciones Consulares

(Art. 5 de la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares, y art. 44 de la Ley del Servicio Exterior Mexicano).

a)      Proteger los intereses del Estado que los envía y de sus nacionales, dentro de lo permitido por el derecho internacional.

b)      Fomentar el desarrollo de las relaciones comerciales, económicas, culturales y científicas entre el Estado que envía y el receptor.

c)      Facilitar pasaportes y documentos de viaje a personas de su mismo Estado, y los visados necesarios a las personas que deseen visitar el Estado acreditante.

d)      Actuar en calidad de notario, y funcionario del Registro Civil, y realizar ciertas funciones de carácter administrativo.

e)      Velar por los intereses de sus nacionales, y representarlos ante los tribunales y otras autoridades del Estado receptor.

f)       Comunicar decisiones judiciales y extrajudiciales y diligenciar comisiones rogatorias.

g)      Ejercer los derechos de control, inspección y supervisión de los buques que tengan la nacionalidad de dicho Estado, y las aeronaves matriculadas en el mismo y sus tripulantes.

h)      Prestar ayuda a los buques y aeronaves, así como a sus tripulantes en todo lo que sea necesario.

i)        Ejercer las demás funciones confiadas por el Estado que lo envía.

Categorías de Jefes de Oficina Consular

La Convención de Viena (Art. 9) establece cuatro categorías:

a)      Cónsules Generales

b)      Cónsules

c)      Vicecónsules

d)      Agentes Consulares

La diferencia entre el Cónsul General y el Cónsul es por el distrito consular y el Cónsul General puede estar al frente de varios distritos.

El Vicecónsul asiste al Cónsul General o al Cónsul, y los puede suplir en caso de ausencia.

Todos los funcionarios consulares dependen del Jefe de Misión, quien puede dar protección diplomática al Cónsul o a las personas que éste le solicite.

Comienzo de la Misión Consular

Se efectúa por mutuo consentimiento de los Estados.

Los Jefes de la oficina consular serán nombrados por el Estado que los envía (art. 10 de la Convención); sin embargo, se necesita la autorización del Estado receptor, la que recibe el nombre de “exequátur” (art. 12 de la Convención).

El mismo artículo dispone que el Estado que se niegue a otorgar el exequátur no estará obligado a comunicar al Estado que envía los motivos de esa negativa.

El Jefe de la oficina consular será provisto por el Estado que lo envía de un documento que acredite su calidad, en forma de carta patente u otro instrumento similar. El Estado que envía trasmitirá la carta patente por vía diplomática al Estado receptor. (art. 11 de la Convención).

El Estado receptor podrá comunicar en todo momento al Estado que envía a un funcionario consular, que éste es persona non grata, y el Estado que lo envía tiene la obligación de retirar inmediatamente a esa persona. (Art. 23 Convención).

Los agentes consulares tienen los mismos privilegios e inmunidades de los agentes diplomáticos.

Terminación de las funciones consulares

a)      Por muerte del Cónsul

b)      Retirada del “exequátur”

c)      Por dimisión o retirada del Cónsul

d)      Por ruptura de relaciones consulares

e)      Por declaración del estado de guerra entre el Estado acreditante y el receptor.

f)       Por extinción de cualquiera de los dos Estados.

MISIONES ESPECIALES

Aunque habían caído en desuso a partir del Congreso de Viena de 1815, la llamada “diplomacia Ad Hoc” o misiones especiales, las circunstancias de la I Guerra Mundial hicieron renacer esta práctica.

Se rigen por la Convención sobre Misiones Especiales y Protocolo Facultativo, hecha en Nueva York, el 8 de diciembre de 1969.

Art. 1.- Se entenderá por misión especial una misión temporal, que tenga carácter representativo del Estado, enviada por un Estado ante otro Estado con el consentimiento de este último, para tratar con él asuntos determinados o realizar ante él un cometido determinado.

Los asuntos se tratarán con el Ministro de Relaciones Exteriores o a través de él.

Sus privilegios e inmunidades son los mismos que los de las misiones permanentes.

La composición de la misión (número de individuos que la componen) deberá recibir la aprobación del Estado receptor, el cual puede declarar a cualquiera de sus miembros “persona non grata”, o negarse a recibirlo. (Art. 2 de la Convención)

Estás misiones están contempladas en el artículo 14 de la Ley del Servicio Exterior Mexicano.- El Presidente de la República, por conducto de la Secretaría, podrá designar misiones especiales para ejercer ocasionalmente la representación de México en el extranjero, durante el tiempo y con las características de la función específica que en cada caso se indique.

Pueden ser:

1.- Las que tienen funciones protocolares o ceremoniales (asistencia a tomas de posesión de un presidente, fiestas nacionales, etc.).

2.- Las que tienen atribuciones especiales (Conclusión de Tratados, firma de acuerdos militares, solución de problemas fronterizos y migratorios, negociaciones culturales, deportivas, etc.)

3.- Las personas de particular consideración política que son portadores de mensajes importantes.

4.- Emisarios secretos, que pueden ser enviados independientemente de que existan relaciones diplomáticas.

5.- Observadores que asisten a Congresos, Conferencias, elecciones, etc.

6.- Enviados temporales para misiones políticas.

7.- Embajadores itinerantes – que no están acreditados ante ningún Estado, sino facultados para llevar a cabo negociaciones en diversos Estados.

La misión especial puede estar encabezada por el Jefe de Estado.

Las funciones de una misión especial comienzan desde la entrada en contacto oficial de la misión con el Ministerio de Relaciones Exteriores u otro órgano del Estado receptor que se haya convenido (art. 13 de la Convención).

La ruptura de relaciones diplomáticas o consulares entre el Estado que envía y el Estado receptor no entrañará de por sí el fin de las misiones especiales existentes en el momento de su ruptura (art. 20.2 de la Convención).

Terminación de las funciones de la Misión Especial

(Art. 20.1 de la Convención)

a)      Por el acuerdo de los Estados interesados.

b)      Por la realización del cometido de la misión especial.

c)      Por la expiración del período señalado para la misión especial.

d)      Por la notificación por el Estado que envía de que pone fin a la misión especial o la retira.

e)      Por la notificación por el Estado receptor de que considera terminada la misión especial.

Los representantes de los Estado ante las organizaciones internacionales universales

El 14 de marzo de 1975, una Conferencia convocada especialmente por Naciones Unidas, aprobó en Viena la “Convención sobre la representación de los Estados en sus relaciones con las organizaciones internacionales de carácter universal.

Este documento reglamenta es sus 92 artículos, el estatuto jurídico y los privilegios e inmunidades de las misiones nacionales ante las organizaciones internacionales.

 

Nota: Se recomienda la consulta de otros medios de información.

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