Presentación

Crear un Blog

Calendario

April 2014
M T W T F S S
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30        
<< < > >>

Perfil

  • agarcia
  • El blog de agarcia
  • Hombre
  • Licenciado en Derecho. Profesor en la Universidad Autonoma del Carmen y Universidad Interamericana para el Desarrollo. Asesor juridico en Derecho Aduanero y Comercio Exterior.
Wednesday 26 august 3 26 /08 /Ago 20:42

DEONTOLOGÍA JURÍDICA

 

TEMA III

LA ABOGACÍA

 

3.1    Historia

3.2   Edad Media

3.3   España

3.4   México Independiente

3.5   México Actual

          3.5.1   Panorama de la abogacía

          3.5.2  Especializaciones en el derecho

          3.5.3  Funciones del abogado

          3.5.4  La abogacía, profesión universal

 

 

                El término abogado se origina  del latín advocatus, que significa, la persona que aboga o defiende los intereses de los litigantes, y también asesora sobre cuestiones jurídicas.  Igualmente deriva de bozero, al cual se alude en las Siete Partidas, redactada por Alfonso X “El Sabio” (1252-1284).  En ese entonces el abogado no sólo era un respetado conocedor de la ley, sino que para hacer valer el derecho, practicaba el arte de la palabra, ya fuera de manera escrita o hablada.  También, el abogado es aquel que habla o pide por otros, el que conoce las leyes y sus fundamentos y práctica tales conocimientos al servicio de los demás. Si no existiera esta profesión, quienes ignoran las disposiciones jurídicas no sabrían cómo defenderse y ello provocaría múltiples injusticias; en los juicios no se presentarían en forma clara los hechos y las pruebas, y la labor del juez se complicaría al momento de dictar sentencias.

 

Historia

Roma

                En un principio, en Roma, para ejercer la actividad de abogado no se requería título alguno; únicamente era necesario contar con el reconocimiento de sabiduría jurídica, la cual adquirían bajo la dirección de un maestro que les enseñaba e inducía en las ideas de Gayo, Ulpiano, Paulo y Papiniano, razón por la cual se les daba el nombre de jurisconsulti, pero si intervenían por otros se les denominaba patroni o causidici.  En el Digesto se afirma que “El papel de un abogado es exponer ante el juez competente su deseo o la demanda de un amigo, o bien combatir la pretensión de otro”.

De Roma provienen los nombres de ilustres abogados como Ibeo, Hortensio, Scavola, Cicerón y otros.

En esta misma obra (Digesto) se habla de quiénes y cómo podían ser abogados:

Debemos considerar abogados a los que se dedican a la defensa de las causas; no se tendrá por abogados, sin embargo, a los que suelen recibir algo por su consulta sin intervenir en las causas (50, 13, 1)

“Abogar” es exponer ante el magistrado jurisdiccional la pretensión propia o la de un amigo, o rebatir la pretensión de otro (3, 1, 1, 2)

 

Edad Media

                A finales de la Edad Media se crean algunas universidades: de 1100 a 1180 la de Bolonia, en donde Irnerio (jurista italiano) y Graciano (monje jurista) fungieron como maestros de derecho; el primero logró la autonomía definitiva del estudio y enseñanza del derecho.  En 1200 la Universidad de París con estudios de Teología y Derecho Canónico.  En 1215 la de Salamanca en donde se establecen los estudios de derecho.  De esta manera continúan la de Padua, Nápoles y otras.

 

España

                En las Siete Partidas, se describe al abogado como el “hombre que razona pleitos de otro en juicio, o el suyo mismo, demandando o respondiendo”.

                Sobre los requisitos para ejercer ésta profesión, establecía: “todo hombre que fuere sabedor de derecho, o del fuero o de la costumbre de la tierra, porque la haya usado en gran tiempo, puede ser abogado de otro”.

                Para evitar a los “estorbadores y embargadores de los pleitos” disponía que sólo podían practicar la abogacía aquellos quienes “inscribieren sus nombre en el libro de registro” por haber acreditado ante los jueces ser “sabedores de derecho”.

 

 Virreinato


                En la Nueva España, recién consumada la Conquista, en 1527 Hernán Cortés solicita al rey Carlos I de España que no se aceptaren abogados en las tierras descubiertas, pues “por parte de los conquistadores y pobladores de la dicha tierra, nos ha sido hecha relación que de haber en ellas letrados y procuradores se siguen muchos males”.  A lo que rey contestó: “pero que de no los haber, nacen otros inconvenientes y es que muchos dejan perder sus causas por no saber pedir ni defender su justicia...”.

                En 1551 se funda la Real y Pontificia Universidad de México, con el establecimiento de Facultades de Cánones y Leyes.

                El 21 de junio de 1760, Carlos III expide una cédula mediante la cual aprueba los estatutos y constituciones del “Ilustre y Real Colegio de Abogados de México”.  En dichos estatutos se establecía la colegiación obligatoria, es decir, que a quien no hubiese sido miembro de la institución no se le permitiría ejercer la abogacía en la Corte.

 
México Independiente

       
          Durante la Colonia y principios del México Independiente para ser abogado se requería:

1.       Edad competente.

2.       Estudios y práctica correspondiente.

3.       Calificación o habilitación de la legítima autoridad.


          Con respecto al primer requisito sólo se exigía edad mínima de 17 años. El segundo y tercero se acreditaban presentando ante la Escribanía de Cámara de la Audiencia su grado, certificación jurada por letrado conocido de haber practicado cuatro años y la fe de bautismo legalizada.


                A partir de 1830, los pretendientes a ejercer la abogacía debían:

1.       Presentarse a la Corte Suprema de Justicia con su título de bachiller y certificación jurada por letrado y por la Academia Teórico Práctica de haber practicado tres años.

2.       Con esta solicitud y documentos dar vista al fiscal, quien de no haber inconveniente se daba por citado y enviaba oficio al rector para proceder al examen.

3.       Recibido por el rector, se realizaba el examen en los términos de los Estatutos del Colegio, y devueltas por éste las diligencias con la censura del examinado, se informaba de todo a la Corte Suprema.

4.       Enseguida el mismo pretendiente concurría al Tribunal para sacar autos y ser allí vuelto a examinar.

5.       El Presidente de la Sala indicaba los autos que se le debían entregar y recibidos por el examinado, los guardaba por el término de 48 horas.

6.       Cumplido este término, se presentaba al Tribunal en donde “hace en él una relación ligera, escrita y en castellano, de la materia y trámites del negocio que se le entregó, acabando con dar su resolución; después de lo cual los Ministros de la Sala, comenzando por el menos antiguo, le hacen las preguntas que les parece, bien sobre el caso de pleito o sobre otros puntos generales de teórica o de práctica”.

7.       Concluido el examen los sinodales a puerta cerrada lo calificaban.  Si el pretendiente era aprobado el presidente le manifestaba que podía ejercer la abogacía. Y acto continuo rendía protesta.

 

México Actual

                El 2 de diciembre de 1867 se funda la Escuela de Jurisprudencia y se instala en el edificio de San Ildenfonso. En marzo de 1951 y con la creación de los curso de doctorado, esta institución fue elevada al rango de Facultad de Derecho.

                En cuanto a las actividades de la Escuela Libre de Derecho en el Distrito Federal, éstas se inician en 1912 bajo los auspicios del Ilustre y Nacional Colegio de Abogados.  Más tarde se observa que la enseñanza del derecho se multiplica apareciendo una gran cantidad de instituciones educativas, como: La Universidad Iberoamericana en 1945, El Instituto tecnológico Autónomo de México en 1946, Universidad La Salle en 1962 y la Universidad Anáhuac en 1967, entre otras.

 

Panorama de la Abogacía

                Existen tres perspectivas desde las cuales se puede analizar la deontología del abogado.


1.       La extensión territorial de las diversas especializaciones que ahora abarca el derecho.

2.       Las distintas funciones que pueden desempeñar los abogados.

3.       La carrera “universal” de la que egresaban tanto los funcionarios públicos, como los empresarios, los humanistas, los historiadores, los filósofos, los jueces, los economistas, etc.

 

                1. Especializaciones en el derecho


                Con el tiempo el campo del derecho se ha expandido y multiplicado ampliamente con materias que antes no se reglamentaban, y en consecuencia se han creado diversas especialidades.

                Su ampliación y crecimiento, el aumento de la población y de sus necesidades jurídicas, la creciente complejidad de las relaciones humanas y en ocasiones el cambio veloz de las costumbres y hábitos, han hecho que la actividad del abogado se expanda vertiginosamente.  Ahora existe el derecho del niño y los derechos de la mujer que antes no se contemplaban como tales porque niños y mujer tenían en casi todos los sentidos sus derechos tutelados por el paterfamilias.  No sólo se ha legislado con mayor precisión en ciertas áreas donde antes bastaba uno, dos o tres artículos, sino que esta tendencia a fragmentar, multiplicar y expandir la legislación continúa.  Hubo necesidad de un derecho de los pueblos indígenas, un derecho de la gente que se considera marginada en cuanto a sus preferencias sexuales.

                Aunque todos los abogados deben conocer perfectamente nuestra Constitución Política, ya hay quienes se especializan en su historia, sus antecedentes, sus reformas y las causas sociopolíticas que la motivaron, por lo que ha surgido la especialidad en derecho constitucional.  También hay quienes se consagran y aplican al derecho civil o al derecho penal o al mercantil o fiscal, administrativo, procesal, internacional público y privado, derecho del mar, militar, laboral, etcétera.

               

                2. Funciones del jurista.


                Entre los juristas hay funciones diferentes que dividen el ejercicio profesional en diversos subgrupos.

1.       Juristas que pertenecen a la judicatura: ministros, magistrados, jueces, secretarios y actuarios de juzgado.

2.       Juristas legisladores.

3.       Notarios.

4.       Agentes del Ministerio.

5.       Abogados defensores de oficio.

6.       Los postulantes.

7.       Los litigantes o procuradores que representan a las personas en los juicios y procedimientos.

               

                3. El jurista, profesión universal.

               
               Durante mucho tiempo, los humanistas egresaban de las filas de los juristas; los estudios de derecho permitían y ayudaban a que una persona se desarrollara como político, financiero, negociante, escritor, economista, funcionario público y, en todo caso compaginaban cualquiera de estas actividades con la de jurista.

                Hace una cuantas décadas economistas, políticos, educadores, psicólogos, sociólogos debían tener su título de licenciado en derecho; una vez obtenido éste, comenzaban sus estudios o la práctica de carreras tan diferentes como la de historiador, economista o funcionario público.

 

                4. El jurista al servicio del hombre.

               
               La actividad del licenciado en derecho, responde a la aspiración universal de todo ser humano, de satisfacer las necesidades de justicia, seguridad jurídica, certeza, bien común y verdad, pues proporciona tranquilidad y certeza a los ciudadanos. Es por ello que para el desarrollo de esta actividad se requiere tener vocación, conocimientos teóricos, el arte de hacer bien las cosas, la ética y su realización.

 

Glosario

Advocatus: Derivó de la expresión latina “ad auxilium vocatus” (“el llamado para auxiliar”). En Roma un acusado llamaba a un defensor experto en la materia jurídica para que lo ayudara a defender su causa.  Entonces era que le hablaban al abogado.

 

Cánones: Conjunto de normas o reglas establecidas por la costumbre como propias de cualquier actividad.

 

El Digesto (o Pandectas): Es una obra jurídica publicada en el año 533 dC. por el Emperador Bizantino Justiniano.  Éste decidió reunir en una sola obra las sentencias de los jurisconsultos clásicos, es decir que el Digesto es una recopilación de la jurisprudencia romana clásica.  De las obras de Ulpiano proviene un tercio del Digesto mientras que de Paulo una sexta parte, seguido de otro número de jurisconsultos clásicos romanos.  La obra consta de 50 libros, distribuidos en títulos, estos en fragmentos y los fragmentos en parágrafos. Por evidencia del contenido, suelen distribuirse así los distintos libros del Digesto: I. Parte General,    II. Derechos Reales, III. Obligaciones, IV. Derechos Personales, V. Derecho Sucesorio, VI. Derecho Procesal, VII. Obligaciones Especiales, VIII. Derecho Penal, y IX. Derecho Público.

 

Las Siete Partidas: Es un cuerpo normativo redactado en la región de Castilla España, durante el reinado de Alfonso X (1252-1284), con el objeto de conseguir una cierta uniformidad jurídica del Reino.  Esta obra se considera el legado más importante de España a la historia del derecho, al ser el cuerpo jurídico de más amplia y larga vigencia en Iberoamérica (hasta el siglo XIX).

 

Litigante: Se aplica a la persona o a la institución que se enfrenta a otra persona o institución en un juicio. Parte (Derecho).

 

Postulante: Candidato, aspirante a un cargo.

 

Procurador: Der. Profesional del derecho que, en virtud de apoderamiento, ejerce ante juzgados y tribunales la representación procesal de cada parte.

 

 

Fuentes:

Nota: PÉREZ FERNÁNDEZ DEL CASTILLO, Bernardo, Deontología jurídica. Ética del abogado, Ed. Porrúa, 5ª ed., México 2000, págs. 19 a 40.

 http://es.wikipedia.org/wiki/

 http://es.thefreedictionary.com/litigante

 http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA

Por agarcia - Publicado en: Deontología Jurídica
Escribir un comentario - Ver los 0 comentarios
Volver a la página principal
Crear un blog en OverBlog - Contacto - C.G.U - Remuneración por el programa "Gana con tu Blog" - Reportar un abuso